El pilates surgió como remedio para combatir las molestias físicas de su creador, Joseph Pilates. Casi un siglo después los ejercicios de este método se han propagado por todo el mundo y millones de personas lo practican por los beneficios físicos y psicológicos que reportan. El método une el control mental, la relajación y la respiración con la fuerza muscular, lo que supone un arma con la que combatir la ansiedad. Por ello os proponemos 6 posturas de pilates que ayudan a paliar el estrés:

  1. Bebé feliz

Túmbate bocarriba, coloca las rodillas sobre el pecho. Con una inhalación, abre las rodillas con una separación mayor al ancho de tu torso. Después, lleva las rodillas hacia la axila asegurándote de que los tobillos están alineados con ellas. A continuación, coloca las piernas en un ángulo de 90 grados posicionando el cuádriceps perpendicular al suelo. Empuja hacia arriba con los talones, mientras agarras los pies con las manos haciendo fuerza a la inversa. Mantén el cuello extendido y relaja los hombros. Permanece en esta postura entre 30 y 60 segundos. Más tarde, baja las piernas y las manos volviendo a la posición inicial a la vez que exhalas el aire.

  1. Superman en cuadrupedia

Coloca las manos y las rodillas sobre el suelo. Asegúrate de que las manos están en paralelo a los hombros y las rodillas a la altura de las caderas. Mantén la pelvis neutra. Debes sentir que el peso del cuerpo se encuentra en la zona central. Después eleva el brazo a la altura de la oreja a la vez que inhalas y cuando bajes el brazo, exhala. Alterna el ejercicio varias veces con ambos brazos.

  1. Reposo constructivo

Túmbate bocarriba con las piernas flexionadas, levemente abiertas, y con los brazos extendidos, ligeramente separados del tronco. Mantén la espalda relajada y cierra los ojos. A continuación, comienza a respirar profundamente. De esta manera podrás sincronizar el cuerpo y la mente.

  1. El puente

Túmbate bocarriba y flexiona las piernas apoyando los pies sobre el suelo. Mantén la espalda relajada y las lumbares pegadas a la superficie. Extiende los brazos dejando un pequeño espacio con el tronco. Después levanta el torso manteniendo la pelvis en posición neutral, el abdomen activado, y aprieta los glúteos a la vez que mantienes los brazos y los hombros pegados al suelo. Inhala y exhala.

  1. La sierra

Siéntate con las piernas abiertas y mantén el torso recto. A continuación estira los brazos y gira el tronco hacia la izquierda para alcanzar con la mano derecha el pie izquierdo. Repite el movimiento a la inversa, girando hacia la derecha y cogiendo con la mano izquierda el pie derecho. Repite el ejercicio cuatro veces.

  1. Cien

Túmbate bocarriba con las piernas estiradas en el aire en un ángulo de 45 grados. Luego eleva el torso (despegando solamente los omóplatos) y con los brazos estirados en paralelo al tronco. Inspira y expira a la vez que comienzas a subir y bajar los brazos, con movimientos cortos. Controla la respiración para que sea fluida y continua.