Considerado uno de los mejores actores de su generación y también en la actualidad, Denzel Washington destaca por ser un personaje carismático que cuenta con cualidades innatas que seducen tanto en lo profesional como en lo personal. Su esencia radica en el magnetismo y la pasión que derrocha con cada una de sus interpretaciones.

Ganador de tres Globos de Oro, un Premio del Sindicato de Actores, un premio Tony y dos premios Óscar, estos por las cintas “Glory” como mejor actor de reparto en 1989, y por “Training Day”como mejor actor principal en 2001; galardonado con el Premio AFI a la Trayectoria 2019 otorgado por el American Film Institute, Washington se ha convertido en una de las más grandes leyendas del cine interpretando a personajes como Malcolm X, Steve Bikó, Rubin Carter, Joe Miller, el abogado que ayuda a Tom Hanks a ganar su caso en Philadelphia, Frank Lucas o Roman J. Israel.

Asimismo, Washington también fue responsable del ascenso de la carrera del difunto Chadwick Boseman y el artífice del Oscar a la mejor actriz de reparto de Viola Davis por la adaptación de la novela de August Wilson “Fences”.

No hay duda de que Denzel Washington fue, es y siempre será uno de los más grandes actores de la industria, un pionero que rompió esquemas y estereotipos y una joya del cine que hay que proteger y recordar por siempre.

Malcom X (1992) –Un testamento espiritualmente enriquecedor sobre la capacidad humana para el cambio y, sin duda, la película de Spike Lee más universalmente atractiva. Una obra épica dada su importancia sociológica con la que Denzel Washington se llevó los elogios de la crítica por su sublime interpretación del líder afroamericano.

American gánster (2007) . Una de las mejores películas del género obra del maestro Ridley Scott que narra una historia basada en hechos reales en la que cuenta el ascenso a finales de los 60 de un hombre negro que llegó a dominar el hasta entonces negocio liderado por  hombres blancos: el tráfico de heroína en las calles de Nueva York, especialmente en Harlem. Denzel Washington desprende carisma, elegancia y un poder de seducción hipnótico en su interpretación.Una película brillantemente realizada en todos sus aspectos. El guion es una auténtica maravilla, sólido como una roca y llevado a la pantalla a la perfección, el reparto es de ensueño y no sólo por los dos protagonistas principales, también por la ingente cantidad de secundarios de auténtico lujo. La ambientación de toda la cinta desde los años 60 hasta los 90 es insuperable. Fotografía, localizaciones, banda sonora, todo destaca en una obra de un gusto exquisito, muy realista, muy solemne en todo y veraz

Training Day (2001) Sin lugar a dudas, lo que hace a “Training Day” una película sobresaliente es la magistral actuación de Denzel Washington como un curtido policía corrupto, gran conocedor del mundo de las bandas callejeras y los barrios conflictivos. Como apuntó A.O Scott para el The New York Times “(…) es un moderno Maquiavelo en este intermitentemente brillante drama policial”

Philadelphia (1993). Un drama muy emotivo y conmovedor con el que podemos disfrutar de un mano a mano de dos de los grandes actores de la época. Un magistral Tom Hanks y un Denzel Washington cuya replica interpretativa es, simplemente, excelente. Además, cuenta con una banda sonora espectacularcon canciones de Bruce Springsteen -ganadora del Oscar-, Neil Young, Peter Gabriel o REM, entre otros.

Glory (1989). Un drama antibelicista ambientado durante la Guerra de Secesión americana y centrada en la participación de soldados negros en las fuerzas de La Unión en el que, una vez más, destacan las dotes interpretativas de Denzel Washington, acompañado del gran papel de Matthew Broderick y Morgan Freeman.

The Hurricane (1999). Hablar de esta película es hablar de su protagonista, Denzel Washington, quien realiza una interpretación portentosa, brillante, enigmática y llena de matices por la que ganó un Globo de Oro y fue nominado al Oscar, junto con Kevin Spacey por “American Beauty” y Edward Norton por “American History X”. Impresionante en caracterización, Washington se mete en la piel del personaje y lo hace absolutamente creíble.

 

Much Ado abou nothing (1993). Notable adaptación de Shakespeare, que explota las posibilidades cinematográficas del texto. Historia de amores cruzados e incomprendidos, de traiciones y lealtades, de risas y lágrimas, de poesía y encanto.Una película triunfalmente romántica, cómica y lo más sorprendente de todo, emocionalmente viva. En esta ocasión, Washington no solo destaca por su actuación que es perfecta, sino por ser uno de los pocos actores que ha interpretado a Shakespeare en una gran obra maestra.

Cry Freedom (1987).  «Podéis golpearme, meterme en la cárcel o incluso matarme, pero nunca seré quien queréis que sea». Esta frase de Steve Biko, el activista/mártir contra el Apartheid sudafricano, representa también la obstinación de Washington por no camuflarse en Hollywood. Nunca ha querido pasar desapercibido y nadie le ha regalado nada. Hace 30 años Hollywood todavía no se atrevía a apostar por una producción centrada en un protagonista afroamericano. De ahí salió la moda del cine sobre amistades interraciales (‘Arma letal’, ‘Cadena perpetua’, ‘Jerry Maguire’), que concedían visibilidad a los actores negros, siempre y cuando aparecieran acompañados por un blanco con efecto balsámico para el espectador. Aquí es Kevin Kline, quien interpreta al abogado y amigo de Biko, pero hoy nadie se acuerda de él.

El icónico eslogan del activista, «black is beautiful», podría titular la carrera de Denzel Washington.