Pocos edificios actuales en el mundo demuestran mayor amor e identificación con la Naturaleza que el edificio diseñado por el arquitecto Jean Nouvel junto a la capital de Quito, Ecuador, en el valle de Cumbayá. Un edificio de una belleza singular que parece una prolongación del bello paisaje natural ecuatoriano y que, al mismo tiempo, ofrece una funcionalidad y habitabilidad máximas. Es un edificio natural y humanista. Con terrazas ajardinadas que parecen altiplanos particulares con bellísimas vistas y que suponen una prolongación y un puente desde el interior al exterior, con el cielo como horizonte.

Las amplias terrazas, jardines y piscinas creadas permiten el uso y aprovechamiento de espacios exteriores que forman, gracias a los elementos de construcción y la iluminación, una continuidad con la naturaleza. Las terrazas junto con las cubiertas verdes en las plantas de los techos, devuelven a la naturaleza el espacio ocupado por el edificio, mejorando además la aislación térmica y generando espacios de descanso y esparcimiento.

Todo el proyecto está, además, desarrollado en un sector rodeado de áreas verdes y de grandes plazas, ubicado de forma estratégica y de fácil acceso, en de la mejor zona residencial del Valle de Cumbayá.

El concepto de Acuarela se basa en un diseño orgánico con exteriores de apariencia curvilínea en  sus fachadas. Todo ello da al conjunto la apariencia de una parte más del paisaje. Los espacios interiores comunales amplios y de gran belleza, proponen al mismo tiempo el respeto a la libertad personal y la posibilidad de comunicación con los demás.

Acuarela es belleza y ecoeficiencia. Y modernidad en armonía con la Naturaleza. Un lugar para reconocer la vida natural perdida pero con el confort que permiten los descubrimientos arquitectónicos y tecnológicos de hoy.

Terminamos este artículo con las palabras de Jean Nouvel, uno de los arquitectos actuales más importantes, no solo por su capacidad de diseño, sino por su apuesta por edificios ecológicos que hagan la vida de las personas más fácil y hermosa. Que no las alejen, aun en las ciudades, de la vida natural. Del respeto a la Naturaleza.

Un edificio debe ser siempre un referente de su época. La nuestra debe ser señalada a partir de ahora por intentar volver a un planeta limpio, respetuoso con el medio ambiente y habitable” (Jean Nouvel)