Con el paso del tiempo, el cuerpo nos va pidiendo que cambiemos de hábitos, particularmente si no somos el tipo de personas que no ha procurado tener los mejores. Y lo cierto es que, por muy pequeñas que estas modificaciones puedan verse, logran hacer mucho por nosotros y nuestra salud.

Crear hábitos de bienestar va más allá de vernos bien frente al espejo. Se trata de tener más energía, un mejor descanso, rendir más y… agotarse menos. Pero todo eso conlleva un pequeño universo de rutinas y decisiones que tienen que ver con algo importante: la intención y la perseverancia.

Crear hábitos de bienestar significa que te preocupa no solo la rutina que tienes hoy en día, sino la vida que llevarás en un futuro. Es por ello que te mostramos algunas mejoras que puedes tener en ella. Y sin complicarte demasiado.

Mejora tu alimentación. Puedes empezar añadiendo alimentos saludables a tu dieta. Recuerda que mientras más colores tenga tu alimentación, más incrementas las posibilidades de obtener los nutrientes necesarios.

Toma un mínimo de dos litros de agua al día. El agua es fuente de vida, y por tanto, de una buena salud. Probablemente esta es la recomendación más obvia, pero no necesariamente la más seguida. Recuerda que tomar agua mejora la digestión, la piel, el sueño y ayuda a evitar la aparición de algunas enfermedades. Si no te agrada la idea de tomar solo agua, puedes agregar unas rodajas de naranja, pepino o unas cuantas hojas de menta orgánica para darle un poco de sabor.

Ejercicio. Unos cuantos minutos de estiramientos es lo que necesitas para empezar con una pequeña rutina. La OMS ha mencionado en distintas ocasiones que el cuerpo debe ejercitarte durante algunos minutos del día, logrando hacer, al menos, 3 horas a la semana de ejercicio.

Ten una mejor organización. Organizar tu tiempo significa pensar en ti y darle relevancia a tus prioridades y a aquello que necesitas para rendir en tu rutina.

Sustituye hábitos que te cuesta trabajo dejar y cambíalos por alguna alternativa beneficiosa para tu salud y bienestar. Pongamos, por ejemplo, que eres de esas personas que consumen muchos snacks. Sustitúyelos por una opción más saludable (nueces, almendras, etc…)

Y recuerda que, cuando se trata de formar y mejorar nuestras metas de bienestar, todo empieza con la actitud, la intención, así como contar con los items adecuados para lograr tus metas a largo plazo.