Hoy en día, en innegable que los smartphones, a través de sus múltiples aplicaciones han cambiado para siempre nuestro modo de interaccionar socialmente, convirtiéndose en una extensión de nuestro cuerpo, del cual es casi imposible desprenderse o alejarse. Aunque para las personas es ya algo habitual, nuestro cuerpo está lleno de estímulos que en exceso pueden derivar en graves consecuencias físicas y mentales.

El estrés se ha convertido en uno de los principales problemas de salud de las sociedades del siglo XXI. Los ritmos de vida laborales, las relaciones sociales, la forma de desarrollare nuestro día a día han generado que el ser humano satisfaga sus necesidades de forma rápida y efectiva, de forma instantánea.

Como antídoto, en los últimos años se han dado a conocer diferentes técnicas de meditación y relajación milenarias, muy alejadas de nuestra idiosincrasia que nos aportan beneficios espirituales y fisiológicos occidental.

Chi Kung: Es una disciplina de origen chino, practicada desde hace más de 5.000 años. Consiste en una combinación de movimientos lentos y posturas estáticas, de pie o sentadas que se coordinan con distintos ejercicios de concentración y de respiración lenta y profunda.

Los ejercicios del Chi Kung (o también llamado Qi Gong) van encaminados a movilizar la energía corporal interna y no requieren de un gran esfuerzo muscular. Sus movimientos lentos aumentan tu sensación de bienestar y además, el conocimiento de tu propio organismo.

Su práctica incrementa el chi o energía vital ayudando al cuerpo a eliminar toxinas. A nivel terapéutico, previene enfermedades derivadas del estrés y al ser una disciplina enfocada a las artes marciales, fortalece el cuerpo y ayuda a canalizar la energía. Un enfoque central del taoísmo, la religión oriental con la que Qi Gong está estrechamente vinculada, es la relación entre la tierra, el cuerpo y el cielo. Cuando dominamos estas conexiones, dice la sabiduría, podemos ver más claramente y llevar vidas más armoniosas.

Katsugen Undo: Consiste en practicar el movimiento espontáneo, donde se encuentran naturalmente asociados el consciente y el inconsciente, con el objetivo de permitir que la fuerza interior se desarrolle y recupere el equilibrio natural del cuerpo. Es un ejercicio muy sencillo, al alcance de todo el mundo, que no requiere condiciones físicas especiales. Generalmente es una práctica individual, aunque también puede realizarse en grupo. Practicado correctamente, el katsugen estimula la autorregulación del cuerpo, lo regenera.

Shiatsu:  Es un método terapéutico basado en antiguas técnicas de masaje japonés y chino e inspirado en los principios de la medicina tradicional china. La misión es clara la mejora del equilibrio físico y emocional, de las personas. Todo ello permitirá combatir el cansancio, promoviendo la circulación, ayudando a liberar toxinas y reequilibrando el sistema nervioso. El resultado es difícil de explicar, el cuerpo se vuelve más liviano, la ansiedad disminuye, la respiración se ralentiza, estamos increíblemente más conectadas con nuestra energía interior.

Estas técnicas de meditación y relajación nos ayudan a tomar conciencia de la naturaleza de la mente. Son una herramienta útil para combatir el estrés y la ansiedad y el complemento perfecto sin “contraindicaciones” al que podemos recurrir a fin de manejar nuestro tiempo. Además, nos ayudarán a encontrar nuestro propio equilibrio y seremos más felices. “Mens sana in corpore sano”

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