La Covid 19 nos preocupa por ser una pandemia y haberse extendido por todo el planeta. Pero no es la primera pandemia ni, posiblemente, será la última. En el pasado siglo surgió otra epidemia, pronto convertida en pandemia, de extrema y gravedad, que aún hoy no ha sido erradicada y ha causado estragos, aunque los tratamientos antivirales descubiertos han paliado la mortalidad, aunque sin conseguir eliminar el virus.

El  Día Mundial de la lucha contra el SIDA (AIDS) se conmemora el 1 de diciembre de cada año, y se dedica a dar a conocer los avances contra el virus, sus causas y efectos además de concienciar sobre la enfermedad.

Se conmemoró por primera vez el 1 de diciembre de 1988. Desde entonces  millones de personas en el mundo han muerto a causa de enfermedades relacionadas con este virus, que ataca directamente el sistema inmunológico dejando a las personas sin defensas,  lo que hace al SIDA una de las epidemias más destructivas sufridas a lo largo de la historia de la humanidad.

El 27 de octubre de 1988 la Asamblea General de las Naciones Unidas tomaba nota de que la Organización Mundial de la Salud había declarado Día Mundial del SIDA el 1 de diciembre de 1988 y desde entonces la ONU respalda su celebración junto a la OMS.

Cerca de 40 millones de personas en el mundo viven con VIH. Y no podemos olvidarlas. Muchas han sido las teorías del origen de la infección pero aún sigue siendo un misterio no aclarado, como seguramente ocurra con el covid en el futuro. Pero lo que sí se conoce es el modo de transmisión del virus, que siempre es por contacto sexual, con lo que uno de los elementos en el que  hay que hacer más hincapié es en el cuidado y las precauciones de las relaciones sexuales. Y un punto a tener en cuenta: es un virus que ataca especialmente a determinados grupos  de riesgo, siendo la comunidad LGTBI la más afectada. También se puede transmitir siendo portador o portadora sin haber desarrollado la enfermedad, manteniendo el virus en una primera fase en estado latente.

Hoy queremos llamar la atención sobre este gran problema no resuelto, aunque los tratamientos de las personas infectadas permitan una cierta normalidad en la vida diaria.  La fecha del 1 de Diciembre es un día para la prevención y la lucha. Un día para no mirar a un lado, sino para dar testimonio y ayudar en la medida de nuestras posibilidades en la batalla contra un virus que no nos ha abandonado y sigue estando presente en todo el mundo.