Este es el título de un libro de la escritora y oradora Louise Lynn Hay, todo un best seller en su época y que aún ahora continúa siendo un referente en materia de autoayuda y crecimiento personal.  Ella tuvo una grave enfermedad que superó, fundamentalmente, gracias a su espíritu positivo y su modo de mirar la vida. En estos momentos nos parece importante traer algunos de sus pensamientos porque, no solo ayudan a superar la enfermedad y la depresión, sino que nos impulsan a una vida mejor en todo momento. Una vida que se basa en la fuerza interior y en las decisiones personales y colectivas.

El libro recoge, no solo aportaciones personales sino también pensamientos de antiguas filosofías orientales que basan la mejora de la vida en el poder interior de las personas.

Estas son algunas de las reflexiones y consejos que podemos leer en este maravilloso libro:

“Debemos recuperar nuestras energías físicas y emocionales para reequilibrar nuestro cuerpo y nuestra mente”

“De como sea nuestra actitud en el mundo interior, por  nuestro modo de sentir y pensar, se producirán efectos en el mundo exterior que nos rodea. Y lo que demos en el mundo exterior será lo que, a medio o largo plazo,  recibamos, y nos permita la tranquilidad  y evite el desasosiego”

“La prisa es una gran enemiga de la consecución de nuestros logros de manera eficiente y duradera. Todo requiere un primer impulso, un posterior análisis y dejar que nuestras actividades se desarrollen, no como son nuestros deseos, sino como la vida va proponiendo en sus etapas”

“Aprende a purificarte exterior e interiormente. Salud exterior e interior están íntimamente relacionadas”

“Respirar. Aprende a respirar. Un ciclo periódico durante nueve aspiraciones cada cierto tiempo te ayuda, no solo mantener mejor tus pulmones, sino también, al exhalar el aire inspirado, a relajar tu cuerpo y tu mente. Y a eliminar todo aquello malo que, a veces, se acumula en el interior”

“En momentos de intranquilidad, quédate unos momentos en silencio con los ojos cerrados y, al mismo tiempo que eres consciente de tu respiración, recita un mantra. Los orientales tienen el sonido Ohm… repetido despacio y suavemente. Pero tú puedes elegir cualquier palabra suave que te signifique algo personal. La oración es un mantra para personas religiosas”

“Cuando un pensamiento negativo para ti o para los que quieres se instala en tu mente, elimínalo, no lo escuches”

“Una sonrisa y pensar que todos pertenecemos a la Humanidad y no somos tan diferentes ayuda y nos ayuda”

“La enfermedad no la vence el cuerpo. La vence el espíritu que da fuerza al cuerpo, aunque la ciencia y el progreso ayuden”

“Da siempre más de lo que has recibido. La bondad, como decía Beethoven, es el único signo de superioridad del ser humano”.