Ex futbolista e internacional con la Selección National de Guinea Ecuatorial, antiguo redactor deportivo en Masliga, analista y comentarista deportivo en GOL TV, Radio Marca y BeIN Sport y ahora también escritor, hoy hablamos con Alberto Edjogo-Owono.

P.- Para comenzar, hablamos un poco de ti..¿cómo fue tu experiencia como jugador tanto a nivel deportivo como personal y cómo te ha llevado hasta donde estás ahora?

R.- Empecé a jugar muy pronto desde los 3 o 4 añitos. Acompañaba a mis hermanos y a mi padre en sus partidos, viajaba de aquí para allá, con un balón bajo el brazo, siempre buscando amigos o gente con la que jugar o sino jugaba contra la pared pateando la pelota. Desde pequeño tuve el gusanillo del futbol. Con 12 años me marché a la cantera del Espanyol a jugar y posteriormente tuve una lesión muy grave en la rodilla y regresé a Sabadell, donde desarrollé gran parte de mi carrera futbolística en mis inicios. Después jugué en Murcia, Valencia, pasé por diversos equipos. Y en toda esa experiencia destaca mi presencia con la Selección Nacional de Guinea Ecuatorial, que es el país de origen de mi padre, y de ahí obtuve mis mejores vivencias y lecciones de vida. Qué ocurre? Que de ese amor por el futbol africano nació un blog sobre futbol del continente negro donde relataba fases finales, partidos de clasificación, etc…aspectos relacionados con el futbol africano que no leía en ningún medio de comunicación, pero que yo quería aportar y dar a conocer. Desde entonces, Axel Torres que trabajaba en Gol TV me llamó para un programa y luego para otro y poco a poco me fui metiendo en esta espiral. Y, en 2014, llego un punto álgido que fue comentar el Mundial de Brasil, siendo el experto de las cinco selecciones africanas que disputaron el torneo y esto fue, seguramente, mi punto de inflexión de cara al futbol africana, de España y a nivel internacional hasta el día de hoy.

Junto a su hermano Juvenal Edjgo-Owono en la Selección Nacional de Guinea Ecuatorial. Ed. Panenka.org

P.- Debutaste en 2003 en la Selección de Guinea Ecuatorial (Nzalang Nacional) … Nos gustaría que compartieras cuáles fueron tus primeras impresiones al entrar en contacto con el futbol africano.

R.- Efectivamente, mi debut con la Selección de Guinea Ecuatorial fue en 2003. Yo tenía 19 años, recién cumplidos, y hasta ese momento mi vida no tenía grandes dificultades o no había tenido jamás que tomar decisiones importantes. Jugaba al futbol, cobra un salario que estaba bien, por las tardes estudiaba en la universidad, tenía coche y libertad para moverme; y eso digamos que era una vida bastante cómoda para un chico de mi edad. Y dicho esto, cuando viajé, por primera vez a Malabo, me impresionó mucho, en primer lugar, la humedad que te sacude nada más llegar a la capital de Guinea, nada más llegar al corazón de África, eso fue un shock espectacular. Esa humedad que se te incrusta en todos los poros de la piel, y luego, en el aeropuerto, a la hora de recoger la maleta, de tratar la documentación, el pasaporte, todo esto me pareció que organizativamente no estaba muy avanzado. Que todos los trámites costaban muchísimo, que todo entrañaba dificultad, y eso fue, seguramente, la impresión más fuerte que me llevé nada más pisar África. Cualquier cosita, cualquier paso cuesta muchísimo darlo, sea por la propia desorganización, ya sea por cultura o porque los estamentos o las organizaciones no están preparadas o no lo estaban al menos en ese momento. Así que, seguramente, ese punto de dificultad es lo que me sorprendió más.

Luego, en cuanto al futbol, digamos que la pasión con la cual la gente lo vive, a diferencia que en Europa que era a lo que estaba acostumbrado a vivir un partido dura dos horas y no tiene más historia. Sin embargo, ahí noté como rápidamente la gente llevaba días preparando el partido. Había ganas de futbol. El día antes en el entrenamiento previo al partido en 2003 contra Marruecos, que era un gran equipo en la época, el campo ya estaba lleno para vernos entrenar. Quiero decir que esa ilusión, pasión y esas ganas de futbol, de evadirse un rato de la cotidianidad del día a día, seguramente, fue lo que más me ha sorprendido en mi etapa en el futbol africano.

P.- Actualmente trabajas como analista y comentarista deportivo, ¿cuáles crees que son las características que ha de reunir un buen profesional en ese campo?

R.- Para mí, un comentarista deportivo ha de tener, principalmente, conocimiento. Es decir, cualquier analista, en cualquier campo o aspecto de la vida tiene que saber de lo que habla, eso creo que algo primordial y principal. Segundo, una capacidad comunicativa potente, es decir, una cosa es saber y otra saber explicarlo de tal manera que a la gente le pueda interesar, enganchar o alimentar. Conocimiento, capacidad comunicativa, y también, cierto punto de credibilidad y coherencia. Es decir, que tu discurso sea consistente, que no digas una cosa y mañana otra, sino que tus ideas se sustenten. La credibilidad, la comunicación y el conocimiento es la triple C que necesita un buen comentarista.

P.- Recientemente has realizado una conferencia en la Universidad Autónoma de Barcelona sobre Comunicación, Viajes y Deporte, ¿qué puedes comentarnos sobre este tema?

R.- Bueno, pienso que la comunicación, los viajes y el deporte son tres conceptos que unidos se entienden mejor y que unidos se potencian. Me contactó la Universidad Autónoma de Barcelona, que precisamente es donde yo estudié, en otra facultad, pero en la misma Universidad, para que hablara con los chicos y las chicas que quieren ser futuros comunicadores, futuros periodistas. Me llamaron a raíz de la publicación de mi libro “Indomable” porque junta esos tres conceptos: comunicación, viajes y deporte, especial y básicamente en el territorio africano, y digamos que ese fue el origen de mi ponencia. Hay que decir que los deportistas o el deporte tiene muchos valores intrínsecos: la superación, la capacidad de levantarse después de una derrota, la ambición, el espíritu competitivo, la resistencia, la disciplina, la exigencia, la búsqueda constante del éxito,…se podría decir que los deportistas son los héroes modernos, los referentes modernos en muchos aspectos. Creo que hay que aprovecharlo, hay que darle el valor que tiene. En cuanto a las crónicas de viajes, considero que viajar es, seguramente, la mejor inversión que uno puede hacer porque no es solo un viaje físico, no solamente es tu cuerpo el que se mueve, sino que también te abre mucho la mente. Conocer otras culturas, otras maneras de hacer las cosas, otras gentes,…y ese contraste con tu día a día te da mucho conocimiento y te abre mucho la mente  y la perspectiva de tu vida, por lo tanto, lo que hice es establecer esa relación con los estudiantes de 4° curso de comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona. Y, sobre todo, animándolos a ser portavoces de las realidades que ocurren alrededor del mundo y no solo quedarse en la superficie, sino ir más allá investigando y siendo curiosos.

P.- Hablemos de tu libro “Indomable: cuadernos del futbol africano”. Para la mayor parte de la sociedad española África es un continente prácticamente desconocido, ¿cómo surgió la idea?

R.- En primer lugar, hay que decir que África es el continente más cercano a España. África y España están separados por un pequeño estrecho de mar, y aun estando tan cerca geográficamente, a nivel de conocimiento no lo está tanto. Es decir, no se ha estudiado suficientemente, no se le ha dado la relevancia que tiene. Imagino que, a nivel educativo, queda crudo y queda feo darle importancia a la época colonial, a la explotación de recursos naturales y humanos por parte de las fuerzas occidentales sobre África. Es decir, darle siempre menos valor al continente. En los mapas no vemos la extensión real, sino que vemos un África hecho a escala, más empequeñecida de lo que realmente es y, sobre todo, creo que es la falta de desconocimiento o la falta de interés. Es importante darle voz a la historia de un continente que es extensísimo y muy rico en historia, esencia, cultura, costumbres y demás. Dicho esto, la idea surgió porque quería escribir un libro sobre mis vivencias como futbolista, pero con el paso del tiempo me di cuenta de que ese libro no era interesante puesto que mi carrera ha sido la de un futbolista mediano, sin ser ningún crack o referente. Por lo tanto, lo que hice fue aprovechar mis historias sobre futbol africano, que eso sí me parecía potente, mis viajes por el continente negro vistiendo la camiseta de Guinea Ecuatorial, y lo que hice es aprovechar esas historias y luego añadirles otras que hablan sobre las grandes gestas, grandes dramas del futbol africano en la historia, que mucha gente aficionada al futbol puede conocer de jugadores como Weah, Etoó, Drogba, Keitá o Kanouté, todos estos aparecen en el libro. Pero, sobre todo, aprovechar el futbol como anzuelo para explicar otras historias que hay detrás a nivel histórico, demográfico y político. De cómo un continente que ha sido sacudido y humillado en tantas ocasiones ha sabido levantarse una vez tras otra. Este es el espíritu del libro.

P.- En tu opinión, ¿cuáles son las principales características del fútbol africano?

R.- Hay que tener en cuenta que no se puede tampoco generalizar. Por ejemplo, si alguien me pregunta cuáles son las características del futbol europeo, pues no lo sé, depende. No es lo mismo el futbol español que el noruego. Ambos están en el mismo continente, pero son muy dispares. Al igual que no es lo mismo el futbol del Magreb que el del cuerno de África. Pero sí que es verdad que existen ciertos rasgos distintivos o repetitivos que como la alegría por el juego. El futbol es una fiesta, es para disfrutar, es una válvula de escape de otras situaciones más crudas. Diría que destacan la alegría, también la creatividad, es decir, siempre estar innovando. El africano per se es un ser al que le gusta bailar, disfrutar, reírse. Por lo que la innovación forma parte de su ADN y, evidentemente, lo traspasa al futbol. Luego hay un punto de inconsciencia, es decir, ese afán por la diversión, en muchas ocasiones hace que no seas consciente de la importancia de lo que estás jugando. Hemos visto a selecciones africanas caerse en mundiales por situaciones totalmente irracionales. Situaciones que parece que tienes controladas, pero que requieren algo más de racionalidad y como resulta que vas a tirar de lo emocional, que es donde seguramente el ciudadano africano se siente más cómodo, pues pierdes las oportunidades. Pero bueno, esa es la esencia, no se puede luchar contra natura. No me parece una buena decisión intentar ir contra corriente todo el rato. Seguramente esas sean las características: alegría, creatividad y ese punto de inconsciencia que en momentos determinados le ha pasado factura al futbol africano.

P.- África es un continente con una rica tradición cultural que sirve de fuente de sabiduría ancestral, como queda reflejado en cada capítulo de tu libro ¿crees que nuestra mentalidad puede calar en el pensamiento europeo?

R.- Como bien dices, África es el origen de todo. Hay una cultura milenaria y una sabiduría ancestral. Recitar proverbios y refranes que parecen muy sencillos pero que tiene una grandísima carga personal y que dan grandísimas lecciones de vida, creo que sí calan, aunque de distinta manera. A mi por ejemplo me gusta mucho poner proverbios africanos en Twitter, percibo que a la gente les gustan. Los leen, los interiorizan y los detecta como propios. Entiendo que es un trabajo nuestro, como hijos de África, difundir esa sabiduría ancestral. Tenemos esa responsabilidad, pero yo creo que sí que cala. Otra cosa es la manera en la que lo hace, pero para eso estamos nosotros. Para darle visibilidad y que la gente la pueda disfrutar.

P.- Salvo dato en contrario, no nos consta que exista ningún entrenador de origen africano en las grandes ligas europeas. Sin embargo, sí ocurre a la inversa, ¿crees que se debe al tópico, que desmiente la realidad de tantos grandes jugadores provenientes de países de África, de que en el fútbol africano carece de táctica y técnica, y únicamente se valora la condición física?

R.- Sí es verdad, no hay entrenadores africanos en grandes equipos. Eso es cierto. El otro día escuché a Samuel Etoó diciendo que quería ser el primer entrenador africano en ganar una Copa de Europa, una Champion League. Bueno eso es un reto ambicioso que está por ver. Digamos que esa tradición futbolística local en África no se ha trasladado a fuera. Hay que decir que está en manos de los grandes ex jugadores africanos o grandes entrenadores dar ese salto al futbol europeo. Hay una creencia en Europa, no digo que muy extendida, pero sí bastante común entre los estamentos de que el africano per se es desorganizado. Que le cuesta organizarse, concentrarse. Que para conceptos de libertad o creatividad muy bien, pero en cuanto a disciplina aun le cuesta. Y esa creencia va calando. A un entrenador se le requiere disciplina, mando, orden y demás y eso puede chocar un poco con esa creencia que, para mí, está poco justificada. Eso es uno de los factores por lo que no hay grandes entrenadores africanos en Europa. Dicho esto, si que hay grandes africanos entrenando a grandes equipos africanos que esto es algo que no pasaba hasta hace poco y que ahora poco a poco va siendo una realidad. Es el caso de los dos finalistas de la Copa África 2019, Argelia y Senegal, en los cuales ambos entrenadores son autóctonos, Djamel Belmadi y Aliou Cissé dos ex jugadores de las respectivas selecciones que ahora son entrenadores y que han llegado muy alto. Y quizás, esto pueda impulsar la figura del entrenador africano.

P.- En las últimas décadas es una realidad que existe un aumento de jugadores africanos en la Premier League tales como Idrissa Gana Gueye, Joel Matip, Victor Wanyanma, Alex Owobi, Serge Aurier, Riyad Mahrez, Pierre-Emerick Aubameyang, Sadio Mané o Mohamed Salah, aunque también empieza a haber muchos jugadores africanos en España ¿por qué crees que no sucede lo mismo en las otras grandes ligas?

R.- Bueno, hay jugadores africanos en todos los lugares. Por ejemplo: en Portugal. España, Bélgica, y especialmente en Francia. Me imagino que esa herencia colonial francesa hace que sea un reclamo y que muchos africanos pasen por ahí. Luego también en los países nórdicos, como ocurren en Portugal, no existe un límite de jugadores extracomunitarios, digamos que es más fácil que los africanos puedan jugar en dichos países. En otros países únicamente se permite jugar con tres extracomunitarios y, sin embargo, en esas ligas tienes más flexibilidad y quizás por eso están más abiertos a recibir talento africano. Hay grandes jugadores africanos en casi todas las ligas, también en Alemania aunque un poco menos. Y sí que es verdad que en Inglaterra es algo más común. Primero, por el tipo de juego inglés de mucho ritmo, mucha exuberancia, de mucho ir y volver, más espectacular lo que encaja a la perfección con el africano por condiciones física y por mentalidad, y ello puede explicar esto. Y en cuanto a otros países, creo que en España se va a ir introduciendo poco o poco esa colonia de jugadores africanos, pero creo que Inglaterra es un paso natural y un territorio perfecto para el africano.

P.- Actualmente hay jugadores africanos que están despuntando en Europa como el marroquí Achraf Hakimi, jugador del Real Madrid (cedido al Borussia Dortmund) o el nigeriano Victor Osinhem, jugador del Lille, En tu opinión ¿quién será la próxima gran promesa del futbol africano?

R.- Sí hay jugadores jóvenes africanos muy buenos. Hablabas de Achraf Hakimi que, francamente, lo es o de Victor Osinhem, el nigeriano. En España está también Samuel Chukwueze otro nigeriano de la generación de Osinhem jugando en el Villareal, Salisu el jugador ghanés del Valladolid que también apunta muchas maneras, Krepin Diattá que está jugando en el Brujas belga, Ismaila Sarr, el senegalés que juega en Inglaterra,..y bueno hay jugadores jóvenes más norteños como Ismael Bennacer, el futbolista argelino nombrado mejor jugador  de la pasada Copa de África, Mazroui, el marroquí que está en el Ajax etc…hay talento joven africano que tiene nivel, que lo van demostrando y que creo que les ayuda meterse en la dinámica de élite siendo jóvenes. Que no pase como con George Weah que llegó a Europa con 22 0 23años, sino que con 18 años ya formen parte de la élite y ello les beneficiará de cara al futuro. Osihem, Chukwueze, Hakimi, Krepi Diattá, Bennacer, Hakim Ziyech el marroquí que juega en el Schalke, todos muy dispares y con un futuro prometedor.

P.- El racismo es una lacra que impregna a la sociedad y el fútbol no está exento de ello, ¿cuál es tu opinión al respecto? ¿Consideras que habría que tomar medidas drásticas como paralizar un partido ante dichas conductas racistas?

R.- Claro que está instaurado en la mayoría de las facetas de la cotidianidad. Hay gente que considera que no es para tanto, pero lo cierto es que los que estamos al pie, los que lo vivimos, nos damos cuenta de que existe un cierto racismo estructural. Cada vez tendría que ir a menos, pero también hay ciertos discursos políticos que no ayudan y fomentan ese odio y racismo. No obstante, también es verdad que tiene que haber una tendencia de ir desapareciendo. A ver yo siempre digo lo mismo, el que es racista en un campo de futbol, es ya racista cuando sale de casa. Es decir, no se ha vuelto racista al cruzar la puerta del estadio. Lo malo es que el futbol, también, saca lo peor de nosotros y parece que en un estadio de futbol todo está permitido. Cualquier burrada que sueltes ahí, no la puedes decir en un espacio público, en el mercado, en el cine, en el teatro o en un bar, pero sí en un estadio. Y eso me parece peligroso. Y, encima, esos cafres se sienten envalentonados porque la multitud les protege. El que es cobarde le ayuda que entre esa multitud se quede difuminada su figura. Obviamente, habría que tomar medidas drásticas, pero no ya porque se insulte a un jugador negro en un campo de futbol, negro o asiático o árabe, o basándose en su condición, género u origen, sino que se está dejando entrever que insultar a un colectivo no tiene ninguna consecuencia. Y, para mí, eso es gravísimo. Ahora mismo proferir insultos racistas contra un jugador negro, como es el caso, y que no se tomen las medidas oportunas, significa que ese hecho no es tan grave y esas actitudes se trasladan a la sociedad. Es decir, si un niño de 8 años ve como se insulta a un jugador por ser negro y no se toma ninguna represalia, entenderá que si en el colegio hace lo mismo, tampoco será castigado. Y, en mi opinión, creo que a nivel educativo eso es muy peligroso. Por lo que hay que fortalecer las medidas y darle potestad al arbitro y a los jugadores de frenar el partido si creen que a un compañero suyo le están vejando públicamente.

P.- Por último, no cabe duda de que ya eres todo un referente en el mundo del del fútbol, ¿qué mensaje lanzarías a todos aquellos jóvenes que quieren alcanzar sus metas en este campo?

R.- Bueno, yo no soy quién para dar consejo, pero considero que para tener éxito en algo hay que ofrecer la mejor versión de uno mismo. Primero hay que tener cierto talento, hay que perseverar, resistir, no doblegarse ante la adversidad e intentar ser cada día mejor. En cada entrenamiento, jugada, cada control, pase, remate intentar poner los cinco sentidos y, así, cuando llegue el partido estar más preparado. Sobre todo, no desistir. Si te dicen que no vales, que no eres bueno, piensa que solo es una opinión. Lo fundamental es hacer las cosas con pasión para que no se pierda la magia de todo.

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