Bailarín, coreógrafo y modelo. Karel formó parte como primer bailarín en la Compañía Nacional de Danza de Cuba (ahora Compañía de danza contemporánea de Cuba)durante 5 años, ha participado como actor, bailarín y cantante en el exitoso musical de El rey león en Madrid y París y  también en la producción de Cecilia Valdés de Carlos Wagner en el Teatro de la Zarzuela (Madrid). Además es coreógrafo oficial en Worldvision Fashion Show y modelo/booker en Club chic models. 

Hablamos con Karel H. Neninger un hombre polifacético donde los haya.

P.- En primer lugar, muchas gracias por concedernos esta entrevista sabiendo lo apretada que es tu agenda. Para comenzar, cuéntanos cómo nació tu pasión por la danza? Cuál fue tu formación?

R.- Siempre fui amante del baile, a los cuatro años estaba bailando en competiciones de bailes populares con el Círculo de abuelos de la Casa de Cultura de mi pueblo. Me encantaba ver bailar a los adultos e imitarlos y siempre decían que tenía “mucho arte”. Mis referencias fueron desde bailes campesinos que veía en la tele, hasta Michael Jackson, que revolucionó mi infancia. Dentro de la religión afrocubana en la que mi familia participaba, las ceremonias  sabían encender mi cuerpo, y no dejaba de moverme con el toque de tambor. Allí nació realmente mi pasión por el baile, que después se moldeó con mi formación, con la que aprendí las técnicas necesarias de clásico y contemporáneo, pero también a valorar el Arte y a canalizar esta pasión hacia una carrera profesional.

Me formé enteramente en la carrera de Ballet clásico en la Escuela Vocacional de Arte Alfonso Pérez Isaac (Matanzas), después pasé a formar parte de la Escuela Nacional de Arte “Alicia Alonso” donde tuve el privilegio de recibir clases, además de con la misma Alicia Alonso, con Marta Bosch, Josefina Méndez, Orlando Salgado, y otros maravillosos profesionales. Finalmente mi carrera derivó hacia la Danza Contemporánea y me gradué  en la Escuela Nacional de Danza Moderna y Folclórica (ENA) y al acabar pasé a formar parte como bailarín profesional de la Compañía Nacional de Danza. 

Fotografia: Capturing the Soul

P.- La danza contemporánea es un arte para expresar los sentimientos. Al igual que los sentimientos cambian, los bailarines también ha de cambiar constantemente. qué papel crees que juegan el individualismo, la abstracción y la entrega al arte?

R.- En el individualismo es importante marcarse su propia meta, guardar el yo dentro del grupo es necesario en la danza; con la abstracción transformamos todo nuestro alrededor en un mensaje con un código artístico, y es ahí donde no debemos perder el rumbo, precisamente aquello que nos define como artistas-bailarines dentro no solo del medio artístico, sino de la sociedad en su conjunto y la entrega al arte es una decisión vital que nos permite canalizar todo nuestro universo en una misma dirección, sin dudas y sin fisuras, permitiéndonos concretar en lo físico, en lo real, el conjunto de nuestras ideas, esfuerzos, lo que ha sido nuestra vida y nuestra trayectoria para dibujar todo lo que será. Sin la entrega total, no hay danza.

 

P.- Te planteaste alguna vez formar tu propia compañía?

R.- Sí, siempre me lo he planteado y al llegar a Europa tuve la oportunidad pero fue un capítulo muy breve que no llegó a cuajar. Pasé la etapa de fundación, ideas, captación de capital y subvenciones que al final nunca llegaron y ante nuevas ofertas de trabajo en Francia, tuve que abandonar la idea. Pero siempre está en el aire, por supuesto.

 

P.- Cómo fue tu llegada a España? Cómo fueron tus inicios?

R.- Llegué a España por razones personales, muy ilusionado con la formación de mi familia. Me adapté rápidamente y no tuve problema en encontrar trabajo ya que por mi formación y capacidades profesionales siempre he tenido muy buena acogida en las audiciones a las que me he presentado. Tuve la suerte de comenzar mi vida profesional en París, una ciudad que me gusta mucho. Siempre me he sentido muy bien acogido y apoyado tanto a nivel personal como a nivel artístico.

Fotografia: Capturing the Soul

 

P.- Como bailarín has realizado performances que rompen los límites entre el arte, el objeto artístico y el espectador, ¿cómo se lleva a efecto esa simbiosis?

R.- Sí, en muchas ocasiones. Es una de las fórmulas artísticas que más disfruto tanto por el trabajo de investigación previo que requiere, como por el nivel de improvisación que la ejecución exige. El trabajo sobre una idea inicial que te proporciona el objeto sobre el que trabajar y la reacción del público , emulsionan con la idea que traíamos preparada y se produce un momento totalmente mágico e irrepetible, eso es lo maravilloso de la performance que eleva el concepto inicial de la propuesta y te permite aportar tu punto de vista que no puede ser nunca rígido ya que está expuesto a la interacción de todos los elementos.

 

P.- El Rey León no es sólo uno de los musicales de mayor éxito internacionalmente, sino también un fenómeno absoluto del teatro actual. En España ya va por su novena temporada consecutiva, qué cualidades se han de tener para llegar a formar parte de este selecto elenco?

R.- Debes ser un buen bailarín, con un control de diferentes técnicas, pero debes también saber cantar y actuar. Además de esto, es necesario responder a unos prototipos que están pensados y muy medidos para cada personaje. Es un musical muy físico y técnico, de gran complejidad y a todo esto se suman todos los atrezzos con los que se trabaja, que dificultan el trabajo, y para ello debes tener una gran fortaleza física y mucha disciplina. El Rey León es una gran musical con muchas especificidades que precisa por parte de todos los que participan de una gran concentración y profesionalidad.

 

P.- Además del musical de El Rey León, también has participado en la obra de Cecilia Valdés de Gonzalo Roig bajo la  Dirección de Escena de Carlos Wagner, que ha sido calificada como uno de los acontecimiento histórico de la cultura y de la institución al ser la primera producción de una zarzuela cubana producida en el Teatro de la Zarzuela, ¿cómo lo has vivido?

R.- Ha sido una gran experiencia, primero porque es una obra de mi tierra y ser parte de esta producción era muy importante para mí. He tenido la suerte de poder trabajar con la coreógrafa Nuria Castejón con quien pude compartir todo mi bagaje y conocimiento de la cultura danzaria cubana, al mismo tiempo que aprendía de su saber hacer y su gran capacidad creativa. Todo un lujo estar dirigidos por Carlos Wagner, con quien aprendí mucho en este periodo. El Teatro de la Zarzuela y su lucha por defender el género chico es un bastión que hay que defender y fue un placer poder hacerlo en activo y con una zarzuela cubana. Un sueño que he podido hacer realidad. YO MAMBÉ YO!!!! (que significa “quién manda? yo” y que decíamos en la obra al acabar uno de los bailes  afros que tuvieron mucho éxito entre el público)

 

P.- Dentro de tu trayectoria profesional también estás muy vinculado al mundo de la moda. De hecho eres coreógrafo de modelos en Worldvision Fashion Show, cuál es el secreto para deslumbrar en la pasarela?

R.- Control, seguridad, empatía, humildad, técnica, perfección, amor, creer y ser tú mismo.

 

P.- También eres modelo, cuéntanos cómo ha sido tu experiencia en la industria de la moda?

R.- He tenido la suerte de trabajar con diseñadores renombrados y toda mi experiencia en la danza me da mucho aplomo y seguridad en la pasarela, que es para mí como el escenario. Por eso creo que tengo mucho que aportar, a nivel de control del movimiento y de concepto total. 

Fotografía: Adasat Barroso @adasat

P.- A nivel internacional hemos visto un aumento notable de modelos étnicos tanto en las pasarelas como en las campañas publicitarias, consideras que es una práctica de tokenismo?

R.– Lamentablemente aún en el Siglo XXI la lucha por la igualdad a nivel racial debe continuar. El tokenismo sigue existiendo porque al igual que en otros medios como el teatro, la danza, el cine… en las pasarelas los modelos étnicos se ven como tales, no como modelos sin ningún adjetivo. Hasta que yo no me sienta como un modelo o un bailarín más, y no vaya a audiciones sabiendo que a esas si puedo acudir porque necesitan un negro y estas otras no porque ahí no tengo cabida, y lo mismo pasa en muchas pasarelas, seguiremos teniendo y perteneciendo a esta lucha, que no es solamente artística, es por supuesto social. Una realidad que tenemos que vivir y por la que a diario debemos luchar por cambiar.

 

P.- Entendemos que una persona tan polifacética como tú apenas tiene tiempo, cuáles serán tus próximos proyectos?

R.- Tengo por norma no desvelarlos para que se me den. En Cuba siempre decimos que si quieres que se te dé, no lo cuentes. Pero por supuesto me muevo entre los escenarios y la pasarela, pasando por un curso de diseño de moda, que complementa mi formación como sastre para espectáculos en vivo, y un proyecto como asistente de escena y coreógrafo que se está gestando.

 

P.- Para terminar, nos gustaría conocer algo acerca tu faceta más personal. Cómo se define Karel? Qué es lo más importante para ti en la vida?

R.- Humilde, trabajador, entusiasta y positivo. Lo más importante en mi vida es estar en paz y feliz, porque si esto pasa, todo alrededor en mi vida estará bien.

Fotografia: Jose DaSilva

Tu frase favorita: “Pour être irremplaçable Il faut être différent”

 (Coco Chanel)