Después del artículo publicado en meikmag, hace unos días, sobre ti y tu libro, LA VOZ VIVIENTE, has supuesto todo un descubrimiento para nosotros y nuestros lectores. Ahora queremos ampliar lo que se dice en ese artículo con respuestas directas a las preguntas que sobre varios temas te vamos a hacer. Empecemos por el concepto más amplio y que envuelve todo: la vida.

Foto: Macarena Miletich

P.- ¿Crees que se va a producir un cambio fundamental en el modo de vida de la gente y nuestra visión de las relaciones humanas y el planeta?

R.- Da la impresión de que van a convivir perspectivas distintas. Dependiendo de la capacidad de analizar los miedos internos, por ejemplo, se van a dar actitudes diferente. Hay un tanto por ciento que ha ido creciendo –y es muy interesante– de personas motivadas por el cuidado del planeta, por una vida mejor, un cambio de hábitos que nos ayuden a convivir en un mapa globalizado, con una conciencia adecuada a nuestra formación y a nuestra sensibilidad. Poder manifestar la propia identidad, la propia cultura, el arte, el compartir experiencias personales en distintos campos y sectores como el cine, el teatro, los libros, la gastronomía, el deporte y la forma de vivir la música, por ejemplo… Todo va a ser un reto. Y sin miedos, porque vamos a generar lo mejor.

P.- Hay una lucha entre diferentes tipos de sociedades y modos generales de vida. En unas prima más lo colectivo, en otras, fundamentalmente en lo que llamamos Occidente, lo individual. Seguridad y libertad. ¿Crees, y más en este momento, que se pueden armonizar ambos conceptos? ¿Cuál de los dos te parece más esencial para el ser humano?

R.- Se denomina “cambio de paradigma”. Al tener mayor nivel de capacitación humana y tecnológica, la pista de las nuevas actuaciones tendría que manifestarse en la convivencia de perfiles humanos. El nuevo paradigma es, realmente, el cambio de conciencia. Comprender la propia sensibilidad, actuar con valores éticos y articular recursos de forma que las personas puedan crear un proyecto que beneficie siempre a lo colectivo, al grupo en el que vive. Es una escalada desde los valores positivos, vernos hermanados en el desarrollo del ser humano, más que “potenciales enemigos” de los que tengo que defenderme en todo: en la salud, en lo laboral, en el reconocimiento de valores, en libertades en vez de fronteras…… Tener en cuenta “lo que nos hace vibrar”. Escuchar la música que nos gusta, modular nuestra percepción auditiva hacia temas de gran calidad musical, aprovechar muchos momentos del día para pensar en que estamos respirando y cantar o canturrear internamente melodías y canciones. Un ejercicio fácil de realizar.

P.- ¿Qué crees que nos falta hoy día? Ya fuera de las circunstancias que nos tienen tan preocupados con la pandemia y en el caso de superar esta, o incluso durante su transcurso, ¿cómo conseguir la paz en el alma y el equilibrio en el cuerpo?

R.-Utilizar la inteligencia para crear en lo positivo, en la belleza, acompañar a la Naturaleza en sus propias leyes y oportunidades. Conocer nuestro cuerpo, para mantener salud, equilibrio y defensas, en estado óptimo, por una parte. Aceptar nuestras características como ser humano (con luces y sombras) y decidir cómo hacer crecer los talentos propios y ayudar a que se desarrollen las cualidades de los que están llegando. Creo que lo que denominamos “paz” interior, está en una actitud de generar “equilibrio dinámico”, es decir, mantenerse conectado con la tríada “lo que pienso, lo que hago y lo que siento”. Son momentos, en este presente que nos toca vivir, donde podemos “dar la talla” de ser hombres y mujeres de identidad trascendente, conquistadores de la oportunidad de generar salud, convivencia, disfrute y expresión artística y deportiva (por ejemplo) como señal o bandera de la civilización que deseamos se manifieste desde nuestro tiempo presente hacia adelante.

P.- Existen sociedades en las que es difícil para una gran parte de la población alcanzar el bienestar individual y esa paz personal necesaria porque tienen que atender a las necesidades más básicas, trabajando en lo que sale día a día o viviendo en situaciones que, a veces, son de mera supervivencia… ¿crees que el individuo puede ser libre espiritualmente en medio de la pobreza o enfrentándose a situaciones oprimentes?

R.- Podemos observar las bases culturales o religiosas que sustentan esos grupos de población. Muchas veces pueden sorprendernos. El amor a la tierra, por ejemplo, es una muestra que nos ha inspirado en las sociedades urbanas a una vuelta a la Naturaleza. Se repiten de nuevo situaciones de hace siglos…. Recuperamos valores nativos y culturas indígenas…  Aquí, los urbanitas deseamos volver a “la España vaciada”, tal como se la ha denominado, porque la contaminación –por expresar un aspecto– se ha convertido ya en un enemigo totalmente devastador. Nos toca aplicar la inteligencia emocional, a gran escala, sintiéndonos amados por todos los seres que conviven con nosotros en el planeta, en los  distintos reinos: mineral (piedras y montañas), vegetal (plantas, árboles) y animal (mascotas, animales en todos los elementos, que nos miran, se acercan, agradecen nuestra intervención benéfica para vivir en su propio elemento (sin plásticos por ejemplo, o maltrato animal)…

P.- Vamos a centrarnos en sociedades que no están en situaciones sociales extremas. Vamos a hablar para el hombre y la mujer que viven situaciones corrientes en países como el nuestro, aunque puedan, alguna vez, atravesar momentos difíciles. Para los hombres y mujeres de nuestras sociedades… en las que todo lo mueve la competencia, la prisa, la falta de tiempo… ¿qué podemos hacer para mejorar nuestra vida?

R.- Mi área especial, mi aportación, tiene que ver con recuperar la comprensión de que somos un ser vivo especial. Respiramos, nos comunicamos con un lenguaje que es la cumbre de la expresividad en toda la Naturaleza. La respiración nos permite conectar con nuestra mirada interior. Sentir el cuerpo, el propio cuerpo, como un organismo viviente que nos sostiene. La voz nos acerca a la capacidad creativa, expresiva y de comunicación, desde los niveles más básicos hasta la comunicación dimensional, en donde el hombre puede conectarse con realidades sutiles e interactuar con ellas. Del sonido natural hacia el sonido multidimensional. Así, tal cual, esas son las posibilidades actuales de esta Humanidad que ha ganado en ADN, en conocimiento, ampliando el espectro de actuación, ahora desde la conciencia, en lugar de hacerlo meramente desde la supervivencia. Descubrir nuevos aspectos de la vida y del entorno. Impulsar interés en nosotros, no sólo curiosidad momentánea sino el conocimiento profundo. Contemplar en vez de consumir. Compartir, educar en pedagogía y valores trascendentes, expresarnos con creatividad cada vez más sorprendente, por la originalidad, por las distintas sensibilidades entrenadas, como artistas y artífices de las nuevas obras de arte, en todas las disciplinas.

P.- Volviendo al momento actual… ¿qué es lo básico que tenemos que aprender para que nuestra salud, física y mental, no solo esté en riesgo, sino que mejore sustancialmente?

R.- Es conectarse hacia adentro con lo que “siento que soy”. En lugar de dar prioridad a la aceleración externa, a las demandas sociales de reconocimiento o prestigio superficial, “escuchar” aquello que brota en mí. Encontrar la manera de entrar en los propios resortes que me definen, que me indican lo que estoy construyendo en mí como persona completa. En el aspecto mental, las tecnologías tendrían que girar hacia las capacidades reales de nuestro cerebro. Imágenes demasiado rápidas impiden, en los juegos de “play”, por ejemplo, que las sinapsis actúen en su movimiento natural. A mayor número de horas en la play, menos capacidad de atención para estudiar. Las imágenes de la publicidad, películas, videos, etcétera, también modifican la atención, y pueden fomentar estados de nerviosismo. Ejercitar el entrenamiento de nuestras ondas cerebrales, hacia estados más relajados, que denominamos “meditativos”. A partir de esas pautas, desarrollamos el hemisferio derecho, aumentamos nuestra capacidad de percepción y nos ponemos ante el reto de conectar con nuestra conciencia, elevando nuestra vibración global. Y eso es realmente magnifico. Las ideas repetitivas que nos llevan a comportamientos tele-dirigidos, asumidos sin reflexión, inciden en el mundo de creencias personal y se hace necesario recuperar la reflexión y la decisión de lo que se denomina “pensamiento libre”, es decir, tomar decisiones propias sobre ideas, conceptos, actitudes y en orientaciones de vida. Las que consideramos en cada etapa como válidas para movernos en ella. Es una realidad que las expectativas que no se pueden cumplir, por la presión “medíatica”, si se me permite expresarlo así, crean confusión de ideas, generan un contraste moral y ético que nos lleva a destrozar la comunicación con esa “voz interior”, intuitiva, que nos puede ir guiando en nuestro camino.

 P.- Dices en tus libros y conferencias que somos los nuevos chamanes de la Tierra y la Luz. Capaces de vincular la conciencia y la salud a nuestra voz. Esa voz… ¿es interior o exterior? ¿O ambas?

R.- La voz es la síntesis de la expresión de nuestro ser. Lo que deseo manifestar con este concepto es que, al aumentar nuestras capacidades extrasensoriales, como la intuición, la premonición, los sueños, la información trascendente, a través del crecimiento personal y deseo de evolucionar, nuestro campo energético aumenta considerablemente (además de nuestro código genético). Y la conexión entre sonido y luz, que se ha demostrado científicamente, permite que el rango del espectro de ondas, aumente exponencialmente. Emitimos una luminiscencia especial, si conectamos estos dos parámetros. Y llega hasta el nivel celular. A mayor ampliación del espectro, mayor salud física, mayor experiencia emocional en estabilidad y mayor descanso de lo que denominamos “ruido mental”. El sonido de calidad nos aporta una ampliación energética, que ya es medible con aparatos adecuados. La voz externa, la voz interior y el silencio “de altura”, según lo he denominado en el libro, forman una tríada especial que, precisamente, proporciona una sensación de unidad en nosotros. Emitimos, nos sentimos en un nivel más elevado de nosotros mismos.

P.- Eres profesora, catedrática en Técnicas vocales, especialista en sonido y todas sus facetas, también en respiración… ¿cual es la perspectiva holística de la voz y el sonido? ¿En qué consiste?

R.- Hemos descubierto que el sonido puede tener más cualidades, además de ritmo, melodía y armonía. Podemos decir que su estructura interna está compuesta de geometría y supersimetría. Todavía no podemos verlo, pero creo que ya en poco tiempo, seremos capaces de vivirlo como una nueva experiencia.

P.- Profundizando, Macarena, ¿qué es la sanación sonora? ¿Y la respiración, qué papel juega en la salud?

R.-La sanación sonora es la aplicación de la vibración en la voz, en la música, en los instrumentos desde la actuación de la conciencia. Se convierte en una vibración multinivel, porque el punto elevado de nosotros mismos, articula la interconexón de franjas vibracionales desde el sonido audible hacia otras franjas de ondulación con las que podemos implementar nuevas cualidades de energía, de información, de esencias sutiles. Todo ello nos aporta un equilibrio dinámico, más allá de una aplicación terapéutica, porque incluye la luz, la conciencia y las esencias más elevadas.

P.- En tu libro también hablas de la intercomunicación del sonido y de la interacción de las franjas sonoras… Dinos algo sobre este tema.

R.- Se entiende muy bien si nos vamos al recuerdo del sonido OMM…, conocido por todos. La orientación interior en la emisión de un sonido de calidad, conectado con las vibraciones del amor, es capaz de impulsarse, desde otros estados de conciencia, hacia panoramas vibracionales que nos pueden llenar de imágenes, nos pueden dar acceso a información sutil, favorecer experiencias de contacto multidimensionales, con “colegas evolucionados” con los cuales poder tener un encuentro especial.

P.- ¿Qué es la nutrición vibracional y cómo puede ser integrada dentro de la vibración alimentaria?

R.- La nutrición vibracional es la comprensión de cómo la energía, información y elementos  esenciales que pueden estar insertados en un sonido de calidad. En los alimentos, es la vibración de energía vital la que consigue que nos haga un aporte nutricional. En el sonido, la nutrición vibracional está basada en el formato ondular, las proporciones musicales, los ritmos, los estilos que cada persona puede necesitar, distintas para cada uno. Los sonidos manifiestan  “nutrientes vibracionales” que el organismo sutil, esto es, la conciencia, necesita para ir alimentando todas sus facetas. El cerebro necesita, para empezar a funcionar, oxígeno (respiración) azúcar (glucosa) y sonido (vibración de calidad). Es conocido que el nivel energético de los alimentos se eleva cuando se hace reiki o se realiza una oración (o un canto), antes de empezar a degustar el menú.

P.- ¿Quieres añadir algo más? Déjanos un pensamiento de cierre.

R.- La sonoridad humana está tomando una relevancia especial. La salud de nuestro cuerpo nos va a agradecer una buena emisión, una buena sonoridad. La expresividad que podemos alcanzar nos conecta con nuestra verdad esencial y permite mostrar nuestros mejores valores. La voz que articula los nuevos pensamientos impulsa el avance en nuestro camino de evolución y nos aporta una felicidad interna y expansiva en nuestra comunicación con todos los demás. La voz viviente es la artífice de nuestra expansión total como seres humanos. En modo multidimensional. Invitamos a todos a conocer esta nueva perspectiva. LA VIBRACIÓN DE LA VIDA SE EXPRESA A TRAVÉS DE LA MARAVILLA DE NUESTRA GARGANTA, EN LA MARAVILLA DE LA VOZ HUMANA.