Recién estrenada la década, se cumplen ya 28 años de la creación de una de las mejores composiciones de la música contemporánea. Estamos hablando de «Tears in heaven», una de esas canciones inmortales cargadas de emoción que sólo los más grandes creadores son capaces de componer y dar forma. Este tema es una de esas obras de arte musicales que combinan sencillez y emoción, belleza y serenidad.

La canción, de carácter sobrio e intimista, fue escrita por Eric Clapton nueve meses después de un terrible suceso de carácter personal. Su hijo Conor, que sólo contaba 4 años de edad, murió el 20 de marzo de 1991 al caer del piso 53 de un rascacielos en Manhattan, en New York. Uno de esos sucesos que nos pueden dejar marcados de por vida.

En el tema a que nos referimos, Clapton, en esta ocasión acompañándose de una guitarra acústica, se hace preguntas tales como, «¿Sabrías mi nombre si nos viéramos en el cielo?»,… «¿Sostendrías mi mano, me ayudarías a levantarte si nos viéramos en el cielo?»… y nos muestra sus propósitos de resistencia y fortaleza … «Debo ser fuerte y continuar», para acabar con un deseo lleno de esperanza. “Más allá de la puerta hay paz, estoy seguro», escribe y canta, a pesar de que era consciente de que el recuerdo de un hecho de este calibre le acompañaría toda su vida.

Aunque en el global de su carrera recibió un total de 17 Premios Grammy, el año 1993 destaca por encima del resto. En dicho años recibió 5 Premios Grammy por «Layla», mejor canción de rock, por «Unplugged», mejor álbum.  Por «Tears in heaven», obtuvo las mayores aclamaciones como fueron  mejor grabación del año, mejor intérprete solista y, por último, mejor canción del año. Además «Tears in heaven» está en el lugar 353 dentro del ranking de las 500 mejores canciones de todos los tiempos, según la prestigiosa revista musical ROLLING STONE, aunque, seguramente, somos muchos los pensamos que debería estar aún más arriba en ese inmenso ranking.

Eric Patrick Clapton (Ripley, Surrey, Inglaterra, 30 de Marzo de 1945) había maravillado al mundo por su habilidad en el manejo de la guitarra eléctrica. Empezó  a destacar como integrante del grupo CREAM y ya en 1967 fue reconocido como el mejor guitarra británico. Clapton, al que se conocía con el irónico apodo de «Slow Hands» (manos lentas), fue y es uno de los artistas más influyentes, a nivel musical, desde mediados de los sesenta del siglo pasado hasta nuestros días. Incluso otros músicos, cantantes y grupos importantes de la época solicitaban su colaboración. Ese fue el caso de THE BEATLES, que invitaron a Clapton a participar en la grabación de «While my guitar gently weeps» («Mientras mi guitarra llora»).  Magistral fue el sólo de guitarra de Eric consiguiendo lo que su amigo George Harrison pretendía: hacer «llorar» a una guitarra como solo él era capaz de hacerlo. Por cierto, una de las mejores y más exitosas canciones de Eric Clapton, «Layla», guarda también relación con el ex-Beatle. Clapton se enamoró perdidamente de la mujer de George y le inspiró una de sus más bellas canciones. El título de la misma, «Layla», está inspirado en La historia de Layla y Majnun(ليلى والمجنون), del poeta clásico persa Nezami.

Sin embargo, por encima de todo y de todos los premios, Eric Clapton hubiera querido ser recordado como un guitarrista de blues. Él mismo ha declarado que, de todos los reconocimientos recibidos, el que más le complacía era el Grammy al mejor álbum de blues contemporáneo por «The Road to Escondido». Y así será, Eric Patrick Clapton, será recordado, entre otras muchas cosas, como uno de los más grandes  influyentes e innovadores guitarristas de blues…y  por «Tears in heaven», ese gran tema inmortal en el tiempo.

«Beyond the door/ there’s peace I’m sure/ And I know there’ll be no more/ tears in heaven» («Más allá de la puerta, hay paz, estoy seguro, y sé que no habrá nunca más… lágrimas en el cielo»)

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