Abren este artículo unas palabras de Robert Redford, además de gran actor y magnífico realizador, el alma y principal promotor del Festival de Sundance — cuyo nombre viene de una de sus películas míticas, Butch Cassidy &The Sundance Kid — un certamen que tiene lugar del 24 de Enero al 2 de Febrero, en Utah, en la localidad de Salt Lake City, como cada año.

Robert Redford define claramente Sundance “Este festival trata de contar historias en imágenes, de forma personal e independiente, sin imposiciones del mercado o de la industria. Sundance premia a quien toma riesgos. Se trata de la libertad. La libertad en la creación y la libertad en la vida”.

Con esta premisa, Sundance ha demostrado, a lo largo de sus casi cuarenta años de existencia, ser un festival de cine que premia la calidad, la originalidad, y la diferencia. Eso es lo que le ha dado prestigio y eso es lo que, una vez más, se espera en 2020 de este certamen que siempre conlleva las mayores expectativas.

A la espera de los visionados de las películas y de los galardones ya tenemos las nominaciones de este año, que, claro está, por la peculiaridad del festival, no coinciden con las nominaciones de los festivales clásicos.  Realmente no podemos hablar de favoritos porque en este certamen siempre se dan sorpresas.

Son numerosas las nominaciones. En el apartado de mejor película, estas son algunas de las más destacadas: The 40-Year-Old Version, de Radha Blank, Blast Beast, de Esteban Arango, Charm City Kings, de Angel Manuel Soto, Dinner en América, de Adam Rehmeier,Evening Hour, de Braden King, Farewell Amor,de Ekwa Msangi, Minari, de Lee Isaac Chung, Never, rarely, sometimes, always, de Eliza Hittman, Nine Days, de Edson Oda, Palm Springs, de Max Barbakow,Shirley, de Josephine Decker, Sylvies love, de Eugen Ashe,Wander Darkly, de Tara Miele,Zola, de Janicka Bravo…

Es, precisamente, la diversidad de origen, razas y género de los autores, algunos de ellos muy jóvenes y prácticamente desconocidos, la característica principal de esta edición. Este año, compiten muchas mujeres directoras provenientes de todo el mundo. Y también realizadores de países de todos los continentes.

Sinceramente, participar en este festival, independientemente de los premios, es ya un premio en sí mismo. Podemos decir, con orgullo, que estas nominaciones –- y hablamos en estos momentos solo del apartado de películas de creación y largo metraje — nos hablan dela diversidad, la atención al valor social y cinematográfico de las obras y que, por eso, Sundance, es un hito y un soplo de aire fresco cada año. Un Festival que abre puertas más allá de los grandes nombres. Que crea un horizonte de ilusión y esperanza en todos aquellos que ven en el cine un arte más allá de lo comercial.

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