El deporte es uno de los elementos más importantes en el mundo actual y el futbol, más concretamente, un punto de unión de culturas y proyectos de todo tipo, tanto a nivel social como económico. El futbol es, sin duda, un elemento de cohesión entre todos los países del mundo y un espejo para muchos jóvenes que, además de invitarles a desarrollar sus capacidades y habilidades físicas, les crea ilusiones y proyectos de futuro.

El fútbol, en África, empieza a tener una importancia fundamental. Y en Guinea Ecuatorial más concretamente es un elemento que fomenta el desarrollo y las ilusiones colectivas de la infancia, la juventud y de todo el pueblo ecuatoguineano. A pesar de que es un país con una población relativamente pequeña, Guinea ya ha organizado un Campeonato de África y tanto con la selección de fútbol masculina, como con la femenina, el Nzalang Nacional, ha conquistado relevantes metas. El Nzalang se proclamó campeona de África hace tan solo cuatro años. Y futbolistas ecuatoguineanos de ambos sexos juegan en campeonatos de todo el mundo, fundamentalmente en España, que es uno de los países líderes en la actividad futbolística en el mundo.

El futbol, además, fomenta la diversidad en el planeta y pone en el punto de partida la igualdad para todos, pues el éxito de un futbolista depende solo de su esfuerzo y aprendizaje, además de sus cualidades individuales.

Desde finales del siglo XX y durante todo el siglo XXI los deportistas africanos han destacado en el atletismo, con varios campeones mundiales y olímpicos en carreras y ahora está ocurriendo un fenómeno explosivo en el futbol con figuras mundiales como Etoo, Diarrá, Salah y otros muchos que han puesto el nombre de África en primera línea. También jugadores de origen ecuatoguineano han jugado en grandes clubs y conseguido grandes éxitos, como Benjamin, Balboa, Iñaki Williams y otros muchos que empiezan a despuntar.

Por todo ello una iniciativa como la Fundación Bata y la colaboración de Guinea Ecuatorial con el club de fútbol más importante de Chile y uno de las principales de toda América, el Colo-Colo, supone una noticia de gran relevancia. El futbol de base es el origen del futbol de máximo nivel. Los niños que empiezan a jugar y prepararse son las figuras del mañana. Pero se necesitan instalaciones, equipaciones, financiación e impulso para llegar a que los sueños se cumplan. El progreso económico y social de Guinea no es ajeno al futbol y por ello hay que apoyar iniciativas como la de la Fundación Bata que supondrá un gran empujón a las aspiraciones deportivas y sociales de la nación ecuatoguineana. Pero no solo a nivel deportivo.

Junto al apoyo a la formación deportiva en paralelo la Fundación Bata apoya todo tipo de educación y la formación cultural de los jóvenes ecuatoguineanos impulsando valores como la solidaridad, el trabajo en equipo, la importancia de la amistad y la familia…  Se produce una interrelación y una sinergia que va a beneficiar la evolución de niños y adolescentes en todos los órdenes.

Un país ilusionado es siempre un país con metas. El impresionante desarrollo de Guinea Ecuatorial en los últimos años quiere ir más allá. No solo es el país con mejores infraestructuras en carreteras y en vías de comunicación por kilómetro cuadrado de Áfríca central, sino que también intenta ser el país con mejores futbolistas en relación al número de habitantes y extensión territorial de todo el continente.

Con la Fundación Bata, al mismo tiempo, se estrechan relaciones y se interactúa con uno de los países culturalmente más desarrollados de América: Chile. Un país al que le unen con Guinea muchas cosas: desde un pasado colonial a un idioma común. Un país emergente también con grandes posibilidades cara al futuro y que está también identificado con el apoyo a la diversidad.

Un paso adelante más que extiende el horizonte 2020 aún más allá de los objetivos ya conseguidos del joven país africano y que empuja y fomenta la esperanza de que la voz y la riqueza humana de África llegue y se extienda por todos los rincones del planeta.

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