La adaptación al cine de “Ghost in the Shell” (1995) dirigida por Mamoru Oshii, a partir de la obra más celebre del anime de ciencia ficción de Masamune Shirow, creador de Applesseed o Dominion Tank Police, llega a la plataforma online el próximo 1 de junio de 2020.

Ghost in the Shell (titulo original: Kokaku Kidotai Za Gōsuto In Za Sheru) nos narra la historia de la Mayor Kusanagi, miembro del Sector 9, una organización privada de defensa del gobierno de Japón, para investigar los crímenes cibernéticos. La mayor parte de todos los miembros del sector 9 han alterado sus cuerpos, y tienen argumentos cibernéticos. Nuestra protagonista tan solo tiene su cerebro humano físico, el resto de su cuerpo es sintético, lo que se podría considerar un androide. Otros compañeros como Batou tienen unos ojos cibernéticos, con múltiples usos, mientras que casi todo el mundo tiene unos implantes de radio intracraneal para poder hablar sin utilizar micrófono. La sociedad post-Tercera Guerra Mundial que nos presenta el mundo de Ghost in the Shell, sumada al uso de esta tecnología de mejora cibernética del cuerpo para toda la sociedad, generan una nueva visión de la Humanidad. donde la barrera entre lo sintético, lo virtual y lo real y natural se difumina.

A pesar de haberse estrenado hace 25 años, Ghost in the Shell es una película con un importante trasfondo filosófico que cuestiona y reflexiona no solo acerca nuestras dudas más existenciales, sino que también trae al mundo de la cultura popular las especulaciones filosóficas sobre el futuro próximo. Una temática recurrente en la que se han inspirado otras películas como Matrix, Battle Angel:Alita, Inteligencia Artificial o Surrogates.

Además de la trama, cabe destacar, por un lado, la animación de la película. Un auténtico poema visual a cargo de Production IG, conocidos también por Neon Genesis Evangelion, que derrocha calidad y un gran trabajo. Y, por otro lado, una magistral banda sonora que nos deleita con piezas en las que la tradición y la modernidad se dan la mano en perfecta armonía.

Ghost in the Shell es todo un clásico. Una película atemporal y, sencillamente, brillante tanto en el aspecto estético como en el argumental, que rebosa un profundo subtexto existencial y místico y nos impresiona, yendo de más a mejor con su obsesiva atención al detalle y al diseño de un futuro deshumanizado, deslavazado y corrupto; en donde la presencia ubicua de la tecnología determina cada aspecto de la realidad humana. En resumen, una distopía futurista que gustará sobre todo, a aquellos que disfrutaron con Blade Runner, de Ridley Scott, quizás la película más mítica sobre el tema.