Qué tendrán los ilustres manchegos, de Don Quijote a Pedro Almodóvar, que encandilan al mundo entero. Serán sus cordilleras y llanuras, sus extensos viñedos y castillos medievales. O será, quizás, el viento que levanta a su paso una sensibilidad artística enraizada en sus tierras. Algunos de estos manchegos, tocados por la varita de la genialidad, a veces hacen las maletas y se lanzan a la conquista de nuevos mundos. Tal es el caso de José Luis Díaz Megías, un revolucionario del mundo de la moda que con IT-SPAIN ha conquistado la imperial China. ¿Su receta? Libertad, onirismo y, sobre todo, el rechazo más absoluto a todo aquello que rezume vulgaridad.

P.- It-Spain es fantasía, extrañeza, belleza insólita, pero… ¿cómo nace esta marca?

R.- Es una manera de poner en orden mi creatividad y darle una forma comercial”, “Es una marca regida por los principios de libertad y expresividad, por lo que huimos de los tiempos que a menudo impone el mundo de la moda. Yo entiendo la moda como una expresión artística, no como una industria. Cuidar el detalle y la individualidad, hacer de cada historia un paraíso diferente, ahí es donde yo me encuentro cómodo. A nosotros nos gusta trabajar las piezas de forma única y artesanal, dando rienda suelta a la imaginación, lo cual es incompatible con sacar cincuenta colecciones al año. Prefiero imponerme mis propios tiempos y ser libre a la hora de crear.

P.-No hay más que echar un vistazo a sus creaciones para apreciar un gusto por la mezcla entre los conceptos clásicos de preciosismo y feísmo. ¿Cuáles son sus referencias?

R,. “Mis referencias vienen de los clásicos. Pero siempre trato de llevarlo todo más allá. La ropa siempre será ropa, pero lo que yo trato de conseguir se acerca más a una experiencia que a una prenda al uso.

No tiene formación académica en diseño de moda, pero de poco importa cuando ha tenido una escuela mucho más influyente en su trayectoria: la danza. “Empecé profesionalmente a los 14 años y lo dejé a los 28, cuando estaba en mi momento óptimo”, nos cuenta. “Me gustaba mucho pasar tiempo en los camerinos con los sastres. Fue una escuela maravillosa: ver tejidos, comprobar cómo funcionaban sobre el escenario, cómo interactuaban con la luz… ese impacto visual es lo que me interesa, además de cierta técnica de costura”.

La creatividad, a menudo, no casa con la planificación. Para que las ideas fluyan, hay que desprenderse de ataduras y lanzarse a aventuras que uno nunca hubiese imaginado. Así se originó, más o menos, el desembarco en China. “Yo venía de trabajar como director creativo en las noches de Ibiza o Barcelona, pero el cuerpo y la mente me pedían un cambio. Entonces llegó la opción asiática y mi socio y yo no lo dudamos un instante: cogimos las maletas y nos plantamos ahí sin hablar una sola palabra de chino. La recepción ha sido maravillosa, nos han transmitido siempre un profundo respeto por nuestras obras”.

El diseñador manchego nos muestra una obra de su colección Coctelera. Una prenda asombrosa, renacentista, con cierto toque asiático. Me quedo verdaderamente impresionada. “Coctelera es mi colección cero”, explica Díaz Megías. “Es una prenda con las estructuras sacadas hacia fuera, tiene algo de romanticismo oscuro. Me encanta meterme en surrealismo y en paisajes artificiales, para no tratar a la mujer como mujer ni al hombre como hombre. Voy por el no-gender”.

Foto: Helena Ramírez junto al diseñador Jose Luis Díaz Megías por Alex Winax (@winaxfotografo)

Le cuento que ese ha sido un conflicto que ha regido mi vida desde pequeña, como mujer trans. Una lucha constante siendo la menor de varios hermanos. “La ropa es ropa”, sentencia él, “la moda debe ser vista desde un filtro artístico, no de género”.

P.- Tras 90 días de confinamiento, da la impresión de que los hábitos de consumo han cambiado y la industria ha sufrido un parón forzoso. ¿Cómo lo lleva alguien como Díaz MegÍas?

R-  “Ha sido un mazazo para todos, pero yo no he parado, al final uno se acostumbra a todo. Yo soy una persona muy constante y trabajadora, siempre estoy buscando materiales insólitos con los que jugar y a los que poder dar vida”.

Amaral, Mónica Naranjo, Laura Sánchez… son solo algunos de los nombres propios con los que ha trabajado José Luis en videoclips. “He tenido la fortuna de colaborar con grandes artistas de la música o moda, aunque tengo que reconocerte que me gusta más el directo que el videoclip. Vengo de la danza, me encanta el contacto con bailarines y cantantes. Ahí me siento más yo, eso me ha forjado personalidad. En mis shootings cuido los detalles, desde el feísmo hasta la belleza extrema, todo debe estar en su sitio. Lo mismo sucede en mis prendas: incluso las estructuras más ilógicas, aquellos detalles que parecen inacabados, están concienzudamente calculados para producir ese efecto”.

P.- Una mente tan inquieta e insólita como la suya siempre tiene un proyecto entre manos, aunque me consta que ha rechazado ofertas de importantes casas de moda británicas…

R.-  Intento ser fiel a mi carácter y a mi personalidad. Me interesa más seguir trabajado desde mi libertad. Claro que hay trabajos para clientes, pero no quiero casarme con nadie. Quiero ser libre.

P.- Sin embargo, sí que trabaja estrechamente con marcas como Budweiser en Asia…

R.- Sí, porque me ofrecen la libertad creativa que yo busco. Llevo 6 años como director artístico, creando conceptos de campaña y desarrollo. Hemos hecho cosas alucinantes, como llevar Halloween a China. Alquilamos un hotel, llevamos a gente top de la industria como Zombie Boy… También hemos estado con el tema de los festivales de música, creando campañas con festivales. Ya tenía experiencia tras Barcelona e Ibiza, pero esto es algo más grande, verdaderamente alucinante.

P.-¿Nos ha cambiado la pandemia como consumidores y seres humanos?

R.- Como consumidores, considero que lo digital nos satisface temporalmente pero a la larga vamos a volver a sentir la necesidad del directo. Y, como seres humanos, creo que estamos recuperando las ganas de vivir. Me sobran las guerrillas políticas, tenemos que apelar a la unión y a la humanidad. Y, con creatividad, podemos conseguirlo, porque la creatividad es la cura definitiva para los reveses de la vida.

P.- Cuando uno se acerca a las obras de José Luis Días Megías, es asaltado simultáneamente por dos estados de ánimo: la fascinación (por la tremenda imaginación y el arte que destilan) y la decepción (porque uno quisiera adquirir esas maravillosas prendas, ¡pero no están a la venta!).

E.- La gente cercana me preguntaba siempre por qué no ponía mis prendas a la venta, pero era algo que no me había interesado. Lo mío es más la performance, exponer la obra. Pero… y aquí viene el “pero” que tanto estaba esperando:…decidí crear algunas piezas cápsula y ponerlas a la venta. Son hechas de forma artesanal y a un precio razonable. Se está poniendo en marcha y los resultados están siendo buenos.

P.. ¿Qué podemos esperar de estas piezas cápsula?

R-Estoy haciendo una colección de corsé unisex, todo non-gender. Está todo hecho a mano, por lo que no hay dos piezas iguales. Tengo un estudio grande, tengo creatividad y, sobre todo, no me faltan ganas,.

Para el lector que, como yo, ande ansioso por hacerse con alguna de esas piezas, les recuerdo que la página de Instagram es: panda.shoponline.

Es un placer conversar con un creador de pura raza, un artista que moldea la realidad a través del filtro de su visión del mundo única.. José Luis Días MegÍas es manchego, sí, pero siempre mantiene un pie en el País de las Maravillas, donde nada es lo que parece pero todo resulta fascinante en su embriagadora imaginación. Volveremos a vernos pronto, seguro, ya sea en España, en China, o más allá de la madriguera del conejo.

Texto: Alex Merino Aspiazu

 

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