Ijeoma Oluo es conocida como una aclamada escritora, oradora y altavoz en el inmenso universo de Internet debido a las numerosas reflexiones que ha compartido, tanto en su blog como en diferentes medios de comunicación. Marcada por una vida en la que la identidad como mujer negra ha influido de manera determinante en lo que ella es hoy, ha desarrollado un discurso basado en la experiencia sobre el racismo que le ha brindado la empatía de sus lectores y el reconocimiento de instituciones como la American Humans Society al otorgarle el Feminist Humanist Award o ser incluida en la lista de los 100 afroamericanos más influyentes de 2017.

Ijeoma Oluo nació en Texas, en 1980. Su padre es nigeriano y su madre es estadounidense. Estudió Ciencias Políticas en la Western Washington University. Una vez acabada la carrera estuvo tiempo dedicándose al marketing digital.

Por otro lado, abrió un blog en el que escribía sobre nutrición hasta que, en 2012, a causa del asesinato del joven Trayvon Martin, decide cambiar la temática y contenidos. El joven tenía la misma edad que su hijo y esto la llevó a plantearse el futuro que les esperaba a los jóvenes afroamericanos. Por ello, comenzó a compartir sus preocupaciones, pensamientos e historias personales que rápidamente conectaron con los lectores dónde reside en Seattle. Esto fue muy significativo a la hora de construir su propio estilo de escritura y sus pensamientos comenzaron a hacerse eco y tener repercusión en su entorno, provocando que muchos de sus amigos se alejasen de ella, aunque esto también desencadenó que se le acercasen muchas mujeres afroamericanas que empatizaban con sus posts.

Como consecuencia del gran éxito del blog, empezó a publicar artículos en periódicos como The Washington Post, NBC News o The Guardian. En ellos, trata, sobre todo, los problemas de raza e identidad, feminismo o justicia social.

Sin embargo, el libro que publicó en 2018 “So you want to talk about race” dónde trata las cuestiones más espinosas que rodean a la raza o expone la brutalidad policial que sufren los afroamericanos, fue lo que le otorgó un éxito indiscutible. Miles de lectores empatizaron con la visión que muestra la autora, pues da respuesta a muchas preguntas que surgen en la vida cotidiana sobre el racismo. Además, Ijeoma Oluo plantea los temas sin tabúes. Aborda el mito de que el clasismo sea un problema mayor que la raza o qué son el racismo y las microagresiones en realidad. Por otro lado, trata la interseccionalidad, la relación que existe entre escuela y prisión o la apropiación cultural con una naturalidad e ingenio desbordante. En la introducción vuelve la mirada hacia sí misma, para explicar lo que es crecer en un cuerpo marcado por la raza. El libro tiene como objetivo educar y luchar contra este problema.

Señala que las conversaciones  y cuestiones sobre la raza son un factor que la ha acompañado toda su vida, por ello da ciertos consejos sobre cómo llevar una conversación sobre el tema de forma asertiva. El libro construye una visión que permite comprender al lector que hablar de la raza se puede hacer de forma clara. Asimismo, expone su punto de vista sobre los pueblos indígenas. Matiza, también, en él, los problemas recurrentes que tienen que ver con la raza y de los traumas provocados por las desigualdades sistemáticas presentes en la sociedad americana.

Ijeoma Oluo eligió utilizar su experiencia con la finalidad de reunir y ofrecer una serie de respuestas a una cuestión que le lleva persiguiendo desde siempre y que en ocasiones le ha resultado agotadora. Sin embargo sus ideas y opiniones le han proporcionado un éxito que se traduce en la gran aceptación que ha tenido entre el público.

El libro, además, fue incluido en la lista de los 10 mejores nuevos libros de 2018 por la revista Harper´s Bazaar. Ella insiste en que el aprendizaje es un factor fundamental para un futuro mejor en la sociedad y afirma «Ser antirracista no significa que nunca seas racista, significa que reconoces y luchas contra el racismo en ti mismo con la misma fuerza con la que luchas contra los demás».