Galicia es una de las regiones más bellas y sorprendentes de España. Maravillosas rías, frondosos bosques, ciudades históricas, paisajes marineros, lugares emblemáticos como Santiago de Compostela… y también islas, en este caso unas islas declaradas Parque Nacional Marítimo-Terrestre y que son una maravillosa reserva ecológica y un destino único para el viajero: las Islas Cíes.

Situadas entre la rías de Vigo y Arousa, las Islas Cies poseen las playas más limpias y las aguas más puras del continente atlántico europeo.

Conocidas desde la Antigüedad pero pocas veces pisadas por el Hombre en los pasados siglos, los romanos las llamaron las islas de los dioses por su increíble belleza.

Foto: Archipielago de las Islas Cíes

El archipiélago de las Islas Cíes está formado por tres islas: Monte Agudo, O Faro y San Martiño, unidas las dos primeras por una extensa franja de tierra virgen, un gran arenal, la playa de Rodas, que ha sido considerada y galardonada en repetidas ocasiones como la mejor playa del mundo.

Foto: Playa de Rodas

Su fina arena y sus aguas cristalinas hacen de las playas de las Islas Cíes un auténtico paraíso. Pero no solo sus playas son únicas, también el paisaje a su alrededor y su flora y su fauna forman un conjunto natural y ecológico que hoy no tiene igual en Occidente.

Foto: Playa San Martiño

A pesar de estar declaradas patrimonio natural protegido son un destino turístico cada vez más atractivo. El turismo, eso sí, está especialmente limitado, así como las actividades que los viajeros pueden desarrollar, que son, fundamentalmente, senderismo, observación de la Naturaleza y buceo. Hay que señalar que los fondos marinos de las Cíes están especialmente protegidos por su excepcional riqueza natural en la que destaca la existencia de 200 especies diferentes de algas, algo que no ocurre en ningún otro lugar del planeta. También es importante la cantidad de diferentes aves marinas que hacen de los escarpados acantilados de las islas, su refugio y parada migratoria.

Foto: Ruta senderismo

El nivel de protección de las Cies es tal que hay un cupo diario de visitantes y solo se puede acampar en ellas con un permiso especial.

Hay nueve playas en las islas y asombran por su estado salvaje. Conservan su primitiva orografía y son un espectáculo digno de fotografíar y recordar para los afortunados visitantes que pueden pisar sus limpias arenas. Aunque la más importante y la más grande es la playa de Rodas, también son de enorme belleza el resto de pequeñas playas, como la de Figueiras, también conocida como la Playa de los Alemanes, y las de Bolos y Nosa Señora.

Foto: playa de Nosa Señora

Llegar a las Islas Cíes se hace siempre por medio de pequeñas embarcaciones alquiladas o propias, o con ruta desde Vigo en transporte, asequible para todos, de ida y vuelta en un día. Como hemos comentado solo con permiso especial, que hay que solicitar con mucha antelación dada la demanda de visitantes, se puede acampar, con limitación de un fin de semana.

Ningún viajero inquieto y amante de la Naturaleza se puede perder conocer las Islas Cíes. Hacerlo en verano es lo más recomendable para asegurarnos unos cielos despejados y con sol, dado el clima de la zona. Pero visitarlas en cualquier momento del año es, también, una experiencia inolvidable.

Foto: Playa naturista de la alemanes

Tan cerca de lo que se llamó el fin de la Tierra durante milenios, las Islas Cíes, son un emblema de la Europa más natural y limpia. Un ejemplo de naturaleza cuidada por el ser humano que deberíamos contemplar y seguir.