Joan Smalls forma parte de ese club de supermodelos que ha pisado las pasarelas más relevantes del mundo incluida la de Victoria’s Secret. También ha tenido que lidiar con los fantasmas de una industria que está pasando por una metamorfosis hacia un futuro más ético.

Nació en Puerto Rico en 1985. Vivió una niñez feliz, consciente de los sacrificios de sus padres, para sacar adelante tanto a su hermana como a ella. La pequeña Joanji, así es como la apodaban, ya apuntaba un espíritu aventurero y una conexión muy especial con los animales.  Comenzó en el mundo del modelaje con 13 años presentándose a un certamen de belleza que no ganó. A pesar de ello, su instinto la empujó a perseguir una meta que presentó un escenario muy poco idílico, alejado totalmente del típico descubrimiento de un cazatalentos. Para ella, la realidad fue muy distinta pues tuvo que ir puerta por puerta para encontrar una agencia, de alguna manera se descubrió a ella misma.

Victoria’s Secret show 2016 (David Fisher)/ Pinterest

Tras haber obtenido el título del grado en Psicología por la InterAmerican University de Puerto Rico, en 2007, firmó un contrato con la prestigiosa agencia Elite. Y en septiembre de ese mismo año, desfiló en la Semana de la Moda de Nueva York portando los diseños de Benjamin Cho, L’Wren Scott, Tracy Reese y cerrando el show de Ports 1961.

Givenchy couture 2010

En 2009, Smalls dejó la agencia Elite para firmar con IMG de Nueva York y ello supuso un salto definitivo en su carrera: editoriales para Vogue Italia y Vogue Alemania, desfiles para grandes firmas como Burberry Prorsum, Prada e Yves Saint Laurent y campañas publicitarias para firmas como Gucci y Givenchy. Aunque un acontecimiento que jamás olvidará fue la llamada de Ricardo Tisci para que desfilase en la pasarela de la temporada primavera/verano 2010 de Givenchy Couture. Además, abrió el desfile de Jason Wu e Yves Saint Laurent y cerró el de Christian Dior y Jean Paul Gaultier. Dos años después fue galardonada con los Premios Estilo como reconocimiento a su rápido ascenso en su status como modelo.

Campaña Estee Lauder/Pinterest

Y partir de aquí, el curriculum de Smalls no ha dejado de crecer. De hecho, ha aparecido incluida en numerosas ocasiones dentro de la lista de modelos mejor pagadas de la revista Forbes; llegó a hacer historia con Estée Lauder al convertirse en la primera mujer afrolatina embajadora de la marca de cosméticos; ha trabajado con los mejores fotógrafos de la industria y ha firmado contratos millonarios con las más prestigiosas marcas de moda y belleza. Asimismo, Joan Small ha aparecido en videoclips junto a artistas de la talla de Ricky Martin, Beyonce, Marc Anthony o Asap Rocky, e incluso ha realizado en cameo en la pelicula “Set it up” disponible en Netflix.

Joan Small, junto a Jourdan Dunn, Chanel Iman y Beyonce/Pinterest

La posición que ha adquirido por la vertiginosa carrera que ha forjado la ha utilizado como un altavoz para visibilizar la realidad de la industria de la moda respecto al camino de la inclusión. Por ejemplo, que la diversidad no sea un hecho eventual, sino que sea tratado con normalidad dentro de esta industria, ya que es un rasgo palpable que caracteriza a la nueva sociedad.

Y a pesar de viajar de un lugar a otro o haber estado en las ciudades más impresionantes del mundo, Joan Smalls siempre ha manifestado que el vínculo que mantiene con el hogar, los barrios y la naturaleza que conforman Puerto Rico está presente en cada logro, cada trabajo y cada sueño. Una nostalgia romántica del lugar que la vio crecer y al que define como “La isla de la resiliencia”.