La guionista, directora y productora estadounidense Shonda Rhimes se estrena en la plataforma Netflix con una adaptación de las novelas románticas de la saga homónima de Julia Quinn, destacando por su perspectiva multicultural basada en la ambientación de la época de la Regencia y la literatura inglesa de principios del siglo XIX. La serie está inspirada en contenido, estilo y ritmo por novelas como “Orgullo y Prejuicio” de Jane Austen.

Tras éxitos avalados, tanto por el público como por la crítica, como “Anatomía de Grey”, “Scandal” o “Cómo defender a un asesino”, la productora Shonaland apuesta por primera vez por la plataforma digital Netflix, teniendo en cuenta que, hasta el momento, todas sus series habían sido distribuidas por la cadena americana ABC.

Los Bridgerton comienza con Daphne Bridgerton (Phoebe Dynevor), la hija mayor de la poderosa familia Bridgerton, en su debut en el competitivo mercado matrimonial de la Regencia londinense. Con el ánimo de seguir los pasos de sus padres y encontrar el verdadero amor, las perspectivas de Daphne parecen inicialmente esperanzadoras. Pero todo empieza a desmoronarse cuando sale a la luz un diario repleto de escándalos sobre la alta sociedad escrito por la misteriosa Lady Whistledown que lanza calumnias sobre Daphne. La entrada en escena del rebelde Duque de Hastings (Regé-Jean Page), el soltero más deseado de la temporada, supone una válvula de escape para ambos, cuando deciden aliarse en una creciente batalla de ingenio para eludir las expectativas sociales sobre su futuro.

Los Bridgerton es una colisión perfecta entre la fantasía dramática de la época y la angustia romántica contemporánea que, a pesar de no ser del todo históricamente exacta, presenta un espectáculo perfecto que seduce a los espectadores y parte de ello es gracias a la maravillosa química entre Dynevor y Page, que es pura dinamita. Todo ello la convierte en una joya del romance histórico.

Una vez más hay que aplaudir la persistencia de Shonda Rhimes en la representación con la inclusión de personajes negros dentro de sus producciones. En esta ocasión Rhimes, junto con el coproductor ejecutivo Van Dusen, ahondan no sólo en las complejas implicaciones de las relaciones raciales en la Gran Bretaña de principios del siglo XIX sino también en la exclusión en la época de los actores y actrices negros en los papeles principales. Además, destaca la belleza con la muestran e interiorizan la diversidad dando visibilidad a aquella élite negra que vivió durante la época de la Regencia británica tales como Dido Elizabeth Belle Lindsay, nieta de Lord Mansfield, la reina Charlotte, Olaudah Equiano, Quobna Ottobah Cuoguano o Ignatius Sancho.

Los Bridgerton es, sin duda alguna, una de las series originales de Netflix más populares y originales hasta el momento. Que no te la pierdas es el mejor consejo que te podemos dar.