Hablar de Luis María Anson, es hablar de periodismo, de cultura y de España. Periodista, número uno de su promoción, antiguo presidente de la Agencia Efe, director de ABC durante 15 años y fundador y presidente del diario La Razón, entre otros muchos cargos y puestos de responsabilidad, hacen de Luis María Anson una de las figuras claves de la cultura y el periodismo, tanto en la transición democrática como en la actualidad, como presidente del diario digital El Imparcial de la Fundación Ortega-Marañón y de El Cultural, revista de referencia de la vida intelectual española. Además de todas estas funciones profesionales Luis María Anson es un excelente escritor y autor de varios ensayos que le valieron el Premio Nacional de Literatura. Académico de la Real Academia Española desde 1996 y premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 1991, una encuesta de Iberonews situó a Luis María Anson como el periodista más destacado del siglo XX, seguido por el fundador de ABC, Torcuato Luca de Tena, de El Debate, Ángel Herrera Oria y de El País, Juan Luis Cebrián. Sobre uno de sus libros de ensayo, La Negritud, publicado hace casi medio siglo, en 1971, le hemos querido preguntar hoy.

   1.- En su ensayo…

La Negritud comenzó siendo un movimiento puramente literario, impulsado por Léopold Sédar Senghor y Aimé Césaire. Luego, como ocurrió con el Romanticismo, se fue extendiendo a los órdenes todos de la vida. Hablar hoy de la Negritud es hacer referencia a la vigencia de la raza negra en la ciencia, la literatura, las artes plásticas, la música, la política, el deporte, el cine, la televisión, la vida social…

2.- Uno de los temas…

Europa desplegó durante varios siglos una realidad colonialista que fue positiva en muy diversos aspectos y contribuyó a la creación de numerosos Estados modernos. Tuvo también aspectos gravemente negativos, de forma especial el tratamiento de la raza negra, con el pasaje atroz de la esclavitud. En las ergástulas de los barcos negreros fueron trasladados desde África a América a lo largo de cuatro siglos muchos millones de negros que previamente habían sido “cazados” en sus países de origen.

  3.- En La Negritud una de las…

La Negritud es la cultura del ritmo y no solo en la música. También en la poesía, el teatro y la novela. Ese factor rítmico se advierte sobre todo en la música. Europa ha bailado al ritmo del África negroafricana durante m8uchos siglos. Quevedo tiene páginas inolvidables sobre esta realidad que sinteticé en mi libro La Negritud. La pintura de Picasso o Vlaminck está directamente influenciada por el concepto artístico de la raza negra con sus múltiples variedades. Las expresiones culturales de la raza negra a lo largo de los siglos XIX y XX no son primitivas, sino elementales. Y esa autenticidad de lo elemental despojó a la literatura y las artes plásticas europeas de sus ornamentaciones barrocas.

4.- Como escritor, convendrá…

En la cultura occidental existen numerosos casos de escritores que indudablemente están en la Negritud y no solo los que se encumbraron con el Premio Noble. Nicolás Guillén, por ejemplo, es un símbolo de la cultura de la Negritud. No asistiremos al crecimiento y conocimiento de grades figuras. Estamos asistiendo ya. Basta con leer la revista Mundo negro para advertir mes a mes el desarrollo asombroso de la literatura y las artes plásticas en el mundo de la Negritud.

   5.- Hay escritoras africanas…

Sí y personalmente, lo más importante de la cultura de la Negritud es que mantengan la autenticidad, el orgullo de pertenecer a una raza incomparable que tiene características propias excepcionales y que se equivoca cuando trata de imitar las corrientes occidentales.

   6.- África ha experimentado…

Los valores de la Negritud son los que engrandecen a África y a la América negroafricana. Políticamente se ha avanzado mucho, aunque queda largo camino por recorrer. Hace 50 años se podía vaticinar que la primera potencia material del mundo tendría un presidente negro y la primera potencia espiritual, el Vaticano, un Papa negro. Lo primero ya ha ocurrido. Lo segundo, por solo un par de votos en el Cónclave, todavía no se ha producido. Pero llegará el día en que desde el balcón de la basílica de San Pedro nos bendecirá urbi et orbi un Sumo Pontífice negro. Y, a lo largo del siglo XXI, África pasará de ser un continente colonizado y pobre a estallar de potencia y de riqueza.

    7.- Después del ensayo…

Los derechos humanos han resuelto en parte, solo en parte, en las democracias occidentales el tratamiento de la raza negra. Se ha avanzado mucho, aunque es largo el camino que todavía es necesario recorrer. En todo caso, está claro que la cultura de la Negritud, desde la literatura al deporte, ha enriquecido el mundo occidental. Los valores de las comunidades negras están en alza de forma cada día más pujante.

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