La gran obra maestra del rapero se lanzó un día como hoy, hace ya una década. Supuso su reconciliación con el gran público -y la crítica- después de un par de años donde se habló más de sus escándalos que de su música. A día de hoy es considerado uno de los mejores trabajos del s.XXI

“Un disco de disculpas”

 Así definió West este disco. En 2009 no atravesaba su mejor momento ni personal ni profesional. Su madre había fallecido dos años antes en circunstancias evitables. Su relación con Amber Rose hacía aguas. Había cogido afición a hacer el ridículo en las entregas de premios -saltó al escenario para arrebatarle el micrófono al atónito Jérémie Rozan, director del vídeo para “We Are Your Friends” de Justice vs Simian Mobile Disco, y rebelarse ante la injusticia de que su superproducción para “Touch The Sky”, “que había costado un millón de dólares y contaba con Pamela Anderson”, perdiera ante el despliegue de ingenio de los franceses–. Sus declaraciones le hacían quedar como un bocazas. Venía de obtener los laureles de la crítica cuando se encontró con el vapuleo de 808s & Heartbreak y se empezó a fraguar la imagen de un artista que tenía más ego que talento.

Una producción exasperante

Kanye tomó consciencia de su situación y de la necesidad de hacer un parón en su carrera. Un break para rehacerse y recuperar su posición. Un lugar a la altura de su talento. Decidió cancelar la gira de 808s & Heartbreak y marcharse a Hawai al mismo estudio donde había grabado anteriormente. Alquilo una casa cerca en la que no durmió ni un solo día. Sobrevivía echando cabezadas en el propio estudio cuando no podía más, su ritmo de trabajo era enfermizo. Fletó aviones para llevar hasta allí a los artistas que colaboraron en MDTF. Tenía normas claras sobre cómo comportarse en el estudio: prohibido tuitear, hacer fotos, hablar fuera de allí de lo que estuvieran haciendo, los sombreros hipster…

Todo el mundo tenía derecho a opinar y a ser escuchado.

De esta experiencia salió un reportaje increíble e interesante que el periodista Noah Callahan inmortalizó en Project Runaway con las impresiones del día a día de los invitados a participar en el disco: Nicky Minaj, Pete Rock, Madlib, RZA, Rick Ross, Beyoncé, Drake, Seal, Rihanna, John Legend, Elton John, Alicia Keys, M.I.A, Jay Z, Drake, Common, Bon Iver, Charlie Wilson…

Baby, I got a plan. Run away as fast as you can: El resultado

Un proyecto musical en forma de “collage de sonidos” tal y como lo definía Pusha T con un apoyo audiovisual a medida. Entran desde samples Soul con el pitch subido hasta arreglos de orquesta barrocos como ya hizo en “Late Registration” pasando por melodías electrónicas.

En lo que a líricas se refiere mucha soberbia, mucha rabia y mucho ego. No huye de la fama que le enferma a la vez que le mantiene con vida. La enfrenta. No es un daño colateral de su talento es el medio y el fin. Un amor tóxico.

Can we get much higher?: My beautiful dark twisted fantasy en cifras

-1,7 mil millones de reproducciones en Spotify.

-3 premios Grammy.

-119 semanas en la lista Billboard.

-3M (3!) de costes de producción.

-52 escritores, 19 ingenieros de producción, 11 productores, 20 músicos,

18 vocalistas adicionales