Verduras al fuego, especies con tintes de sabor y color, cereales milenarios y arroces integrales son los protagonistas del restaurante más internacional del grupo Paraguas con el que sus creadores buscan “una vuelta a los orígenes”.

Con un nombre sugerente y evocador a partes iguales, Aarde es la última apuesta gastronómica del brasileño Sandro Silva y la española Marta Seco, pareja, socios y alma mater del grupo Paraguas. Un grupo empresarial responsable de restaurantes tan mediáticos y exitosos como ‘Ten con ten’, ‘El Paraguas’, ‘Amazónico’ o ‘Numa Pompilio’.

Ubicado en frente de la Puerta de Alcalá, en pleno corazón de Madrid, Aarde-que significa Tierra en afrikáans- es un viaje a África, “una vuelta a los orígenes” en estética, materiales, formas y, por supuesto, recetas. Sus creadores definen esta original propuesta como “orgánica como guiños africanos”, algo que puede apreciarse en una carta gastronómica donde conceden gran protagonismo a las verduras al fuego -mención aparte merece su sabrosísimo curry verde de okra con arroz basmati-, a cereales milenarios que han logrado sobrevivir a modas y tendencias, y arroces integrales que se acompañan de pescados del estrecho y carnes ecológicas.

Pero el viaje al corazón de África como metáfora de la “Madre Tierra” también se siente desde la propia cocina con mieles, cafés y especias, una explosión de sensaciones creados por el chef Giovanni Campoo, quien rinde homenaje al principio de todos los tiempos. Se trata de una autentica reinterpretación de la infinita riqueza que podemos encontrar en el continente africano.

La comida no es el único ingrediente con el cual disfrutaremos en nuestra estancia en Aarde, la decoración es otra pieza indiscutible en el éxito.

Cousi Interiorismo, o lo que es lo mismo, Alba Hurlé y Alicia Martín. han conseguido que, en un abrir y cerrar de ojos, sintamos que estamos sobrevolando la inmensidad de África.

Espartos, mimbres, macramés, cerámicas compradas en mercadillos africanos, cerámicas, bambús, escayolas… artesanía al servicio de este laberíntico restaurante que este mes de enero cumple un año desde su apertura. Necesitamos destacar la imponente alfombra de 150 metros cuadrados inspirada en las vistas aéreas de la Tierra. Sentir África y ver el continente a tus pies.

Un lujo estético y gastronómico para los sentidos que, sin duda, bien merece una visita. Eso sí, te recomendamos reservar con tiempo ya que un año después de su apertura, sigue siendo un  ‘place to be’ de la capital madrileña.

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