El pasado mes de Diciembre murió, en su residencia de New York, donde también había nacido (en Manhattan), una de las más importantes mecenas y protectoras del arte en el siglo XX. Junto con su marido, Melvin Jacobs, Rosalind fue una incansable coleccionista y promotora de artistas durante la segunda mitad del siglo XX y del incipiente todavía siglo XXI. De origen judío, como Gertrud Stein, la gran protectora de Picasso, Rosalind Jacobs fue una incansable  descubridora de talentos e impulsora de pintores y artistas, tanto norteamericanos como de todo el mundo. Pero no solo se dedicó a la pintura, también se movió en el mundo de la moda, siendo, desde muy joven, una gran gestora y consultora de marketing en el universo del diseño.

Los movimientos Dada y surrealista deben mucho a Rosalind Gersten Jacobs. Su carrera empezó como ejecutiva de los grandes almacenes Macy ´s, trabajo que la ayudó a relacionarse con el mundo de la moda y con diseñadores y artistas también de otros campos. Su trabajo y actividad la llevó a llegar a ser vicepresidenta de la compañía y directora de moda de esta gran empresa.

En 1957 se casó con Melvin, un alto ejecutivo de Bloominsdale, y ya juntos se lanzaron a una apasionante aventura en la que el arte y la moda fueron su gran pasión. Como directora de colecciones y moda de Macy´s, Rosalind viajó frecuentemente a Francia, donde conocíó a los principales artistas de mediados del siglo XX, siendo una apasionada seguidora y promotora del surrealismo. Man Ray fue uno de sus grandes amigos (él estuvo enamorado de ella) que realizó algunos retratos de la propia Rosalind. También fue gran amiga de otro gran fotógrafo, el británico Lee Miller, cuya obra promocionó en Estados Unidos y todo el mundo a su alcance.

A finales de los 50, los Jacobs comenzaron sus magnificas colecciones de Arte, con obras de algunos de sus ya amigos, principalmente de Man Ray, pero también comprando cuadros de importantes surrealistas, como René Magritte. La pieza central de su colección fue El violín de Ingres, obra capital del pintor y fotógrafo Ray y una de las piezas clave del surrealismo. Pero todo se fue incrementando con el paso del tiempo en la incansable actividad coleccionista de los Jacobs. Obras de Marcel Duchamp, Marx Ernst, Dortohea Tanning, Salvador Dalí, Pablo Picasso, Francis Picabia y Paul Delvaux, entre otros grandes artistas, se fueron añadiendo.También ya en los 70 y 80, con trabajos de jóvenes artistas como Hilla y Bernd Becher, James Casabere y Candida Hofer.

Así continuó la actividad de los Jacobs hasta la muerte, en l997 de Melvin. Pero, a pesar de su avanzada edad, Rosalind siguió impulsando el arte moderno hasta su muerte, no solo en la pintura, sino en todo tipo de actividades relacionadas con el Arte, incluyendo la música y la danza. Fue, sin duda, una de las grandes figuras en el mundo del coleccionismo y el mecenazgo artístico y toda su vida estuvo impregnada y presidida por un inmenso y apasionado amor al arte.

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