Hay dos canciones míticas de la época en que San Francisco y California se convirtieron en mito para la juventud de Occidente. Una de ellas tiene el nombre de la ciudad y la otra el del Estado que la alberga a la que añade la palabra sueño. San Francisco, la ciudad soñada de California, la cuna y meta de la libertad, la ciudad más variada y diversa, probablemente, del mundo. If you go to San Franciscoyou ´ll find life and flowers on the streets” ( “Si vas a San Francisco encontrarás vida y calles llenas de  flores…”)… Sí, esto es lo que la juventud rebelde americana y de todo el mundo vio en San Francisco a partir del movimiento hippie y las protestas contra la Guerra del Vietnam de finales del siglo pasado. Parece que todo aquello queda muy lejos… pero los universitarios y gente de toda condición hicieron de San Francisco el epicentro de un enorme clamor para luchar por la igualdad de oportunidades y derechos, por cambiar el planeta. Hoy, en San Francisco quedan huellas de ese grito y esa pretensión y sigue siendo la ciudad más libre de Estados Unidos. Una ciudad, además, de gran belleza, con el Puente Colgante sobre su bahía más famoso del mundo,  y con lugares que un viajero, como le ocurrió a quien realiza esta crónica, que nunca podrá olvidar.

San Francisco es una sorpresa continua. Por su colorido, su variedad de barrios, sus calles empinadas y sus míticos tranvías, que, como señalábamos en otro artículo, siguen siendo los mismos modelos que circulaban hace más de 100 años por sus calles… aunque, lógicamente, solo de diseño, no los mismos vehículos. Aunque la capital del Estado sea Sacramento podríamos decir que lo es, verdaderamente, San Francisco. En realidad Sacramento está a pocos kilómetros y es una ciudad mucho más pequeña, bella también, pero menos universal. Y la otra gran ciudad californiana, Los Ángeles, está a bastante distancia al sur, aunque allí se albergue otro lugar mitico: Hollywood.

Pero volvamos a San Francisco, sus calles, sus barrios… su libertad. Todo respira libertad en San Francisco, empezando por la Universidad de Berkeley, mítica también, donde comenzó, como en París en Europa, el más importante movimiento estudiantil del siglo XX.

San Francisco está rodeada de pequeñas montañas y está situada en la punta de una península rodeada por el océano Pacífico. Aparte de los elementos típicos ya señalados, como su famoso Golden Gate, y las antiguas casas victorianas cercanas a la orilla de la bahía hay muchos otros atractivos. Un edificio singular, ya de la época más moderna, es .la Pirámide Transamérica del Distrito Financiero, su rascacielos más característico y una verdadera joya arquitectónica por su singularidad. 

En la bahía, se ubica la Isla de Alcatraz, la que fue la más segura e inexpugnable prisión de América, de la que era prácticamente imposible escapar aunque alguna película haya rememorado alguno de  sus intentos de huida. Solo uno de ellos tuvo éxito real a lo largo de todo el siglo XX. Ahora es un lugar turístico con excursiones por ferry para los visitantes.

Aunque la ciudad propiamente dicha cuenta con solo un millón de habitantes, todo el área metropolitana de la Bahia alberga más de siete millones de personas y es una de las zonas más prósperas de Estados Unidos, incluyendo el cercano Silicon Valley donde están los centros de investigación tecnológica más importantes del mundo así, como la sede principal de las más destacadas empresas informáticas.

Cruzando el Golden Gate nos encontramos enseguida con la pequeña  población anexa de Sausalito, un lugar digno de visitar por la cantidad de artistas que allí viven y trabajan, fundamentalmente pintores y escultores. También alberga multitud de talleres de artesanía.

La Historia de San Francisco está llena de hechos grabados en la memoria universal de la Humanidad. Fundada en 1776 por colonos españoles fue una pequeña ciudad hasta 1848, ya incorporada a Estado Unidos, como lo fue toda la Alta California, anteriormente territorio de México ( país independizado de España veinticinco años antes) época en que la fiebre del oro atrajo a California a gente de todo el país. Su crecimiento y prosperidad solo fue frenada por el terremoto de 1906 y el posterior incendio de la ciudad que la arrasó por completo, aunque fue rápidamente reconstruida y con mayor esplendor si cabe. Durante la segunda guerra mundial fue la principal base de operaciones del Pacífico y base principal de a U.S.Navy después del ataque a Pearl Harbour, en Hawai.

Y ahora los sitios que no te puedes perder en San Francisco; la calle más empìnada del mundo, la calle Lombard, camino del Mirador de Twin Peaks, la zona comercial de Unión Square, en plano distrito financiero, Chinatown, quizás el más conocido y exótico barrio chino del mundo( dicho esto en el sentido de ser una auténtica ciudad china, con sus tiendas, restaurantes y edificios típicos), las conocidas casas victorianas, llamadas Painted Ladies, en Álamo Park, el distrito de Mission, con edificios coloniales de la época hispana, perfectamente conservados y también conocido por el Street art de sus edificios y para los amantes de la NBA visitar el nuevo estadio de Golden State Warriors, Chase Center, Haight Ashbury, el barrio hippie por excelencia y Fisherman´s Wharf, el antiguo barrio de pescadores donde se puede tomar marisco a precios increíbles y además disfrutar en la noche de diversos y típicos espectáculos musicales.  Imprescindible es, también, visitar el barrio de Castro, la cuna de la comunidad LGTBI de los Estados Unidos, donde podrás visitar el histórico bar Twin Peaks entre las calles Market y Castro; el parque Golden Gate, el más importante de San Francisco (que es más grande que Central Park de Nueva York con una extensión de más de 400 hectáreas), el Ayuntamiento de la ciudad, una representación de la arquitectura del Beaux Art que data de 1906 y cuya cúpula es más alta que la del Capitolio y, además, guarda un impresionante parecido con “Los Inválidos” de Paris o el Palacio de Bellas Artes, obra del arquitecto Bernard Maybeck inspirado en el clasicismo greco-romano. También os recomendamos que disfrutéis de algunas de las excursiones que se proponen como, por ejemplo, la visita al Parque Nacional de Yosemite

En fin, San Francisco es una ciudad llena de encanto y diversidad, uno de los lugares del mundo en el que el viajero jamás se encontrará solo y aburrido. Una ciudad para vivir… y soñar.