Santander es una de las ciudades más bellas de España. Capital de Cantabria, es, junto a San Sebastían, una de las ciudades clásicas de veraneo desde el siglo pasado.

Es curiosa la historia de su nombre, que viene de la Edad Media. Mayormente se considera que el nombre de Santander proviene de Portus Sanctorum Emeteri et Celedoni. De Sant Emeteri evolucionó a Sant Endere y finalmente a Santander. En 1255 el rey Alfonso X el Sabio ya se refería al lugar como la villa de Sant Ander.

Playa El Sardinero

Pero paseemos por la actualidad. Su maravillosa playa de El Sardinero, dividida en dos por un pequeño saliente de tierra, tiene una fina arena dorada y está rodeada de hoteles y edificios señoriales, entre los que destaca uno de los mejores y más lujosos hoteles del Norte de España, el Hotel Real. En uno de sus extremos, al comienzo del paseo que nos va a llevar a la playa, se encuentra el Palacio de La Magdalena, lugar de veraneo de los reyes en la antigüedad y hoy convertido la sede en la que tienen lugar los famosos Cursos de verano de Santander, donde desde hace años se reúnen los intelectuales, autores y académicos más importantes del mundo.

Palacio de La Magdalena

Santander es una ciudad antigua y nueva a la vez, ya que fue parcialmente destruida por un pavoroso incendio en 1941. Sin embargo toda la parte devastada fue reconstruida con el mayor acierto conservando su arquitectura.

Es importante señalar, por su belleza, el Puerto,  que está en el mismo centro de la ciudad, a escasos metros del famoso Paseo de Pereda, que lleva el nombre del insigne escritor santanderino Jose María de Pereda. Justo al comienzo se encuentra la iglesia catedral, Nuestra Señora de la Asunción, un edificio singular con aspecto de abadía, pues fue construido sobre las ruinas de un primitivo monasterio.

Santander respira cultura por los cuatro costados, pues es una ciudad con numerosos museos y espacios culturales y es también una ciudad eminentemente marítima que cuenta en las cercanías también con maravillosas playas, como la de Mataleña o algo más alejada, la de Suances.

Playa de los locos, Saunces

El paisaje de las afueras, combinando el verde de la montaña con el mar que baña sus orillas es uno de los más bellos de la llamada cornisa Cantábrica. Una población cercana, de una belleza y un tipismo únicos, con importante gastronomía pesquera es el maravilloso pueblo de  San Vicente de la Barquera, nuestra gran recomendación desde para hacer una excursión fuera de la capital.

San Vicente de la Barquera

Pero volvamos a la Santander urbana. La primera impresión es que es una ciudad un tanto elitista, pero nada más lejos de la realidad. Aparte de visitar sus museos y espléndidos paisajes de costa e interior, se puede pasar muy bien y guardar recuerdos imborrables. Sin duda la Bahía de Santander es una de las más bonitas de Europa pero un paseo en tierra por sus calles y rincones nos hará felices.

Puertochico

El barrio más típico es Puertochico y allí encuentras, además de magníficos restaurantes, bares y tabernas con pinchos que nada tienen que envidiar a los de sus vecinos vascos. La gastronomía santanderina es una de las mejores de España. Las calles a no perder pero si para perderse están alrededor de la Plaza de Cañadío. No es una ciudad muy extensa pero tampoco es pequeña. Sus cerca de doscientos mil habitantes están muy bien repartidos. Y una curiosidad que pocos conocen: Santander tiene un pequeño funicular para alcanzar un lugar que es de obligado cumplimiento conocer: el Mirador del Rio de la Pila, con unas preciosas vistas sobre la capital.

Vistas desde el Funicula del Mirador del Río de la Pila

Otro lugar emblemático es el Faro de Cabo Mayor, ya más lejos del perímetro estricto de la ciudad, que está en el Parque del mismo nombre y  desde el que se pueden ver unas espléndidas vistas del Cantábrico.

Faro del Cabo Mayor

Y regresando a los aspectos culturales de interés para el visitante recomendaríamos el Museo de Prehistoria y Arqueología y el Museo Marítimo, que recoge la Historia de un mar mítico y su vida pesquera.

También el Centro Botín es un lugar con importantes obras de Arte Moderno.

Centro Botín

Santander es un lugar que tiene todo. Mar y montaña, paisajes agrestes y jardines cuidados, calles y edificios de novela y, sobre todo, es una de las ciudades con más personalidad de Europa. Un lugar que sorprende que da mucho más de lo que el viajero espera a través de la información de una simple guía turística.