La cineasta Kasi Lemmons, que llevó a la gran pantalla la historia de Harriet Tubman, nos vuelve a sorprender con la miniserie de cuatro partes de Netflix, Self Made. Inspirada en la vida de Madam CJ Walker, está producida y protagonizada por Octavia Spencer y  relata el ascenso de CJ Walker, desde una infancia pobre en el Sur de Estados Unidos, a convertirse, a principios de 1900, en una gran magnate de los negocios, super exitosa,  fabricando y vendiendo una gama de cosméticos y productos para el cuidado del cabello, hechos específicamente para mujeres negras.

Pero,..¿quién fue Madam CJ Walker?

Emprendedora, filántropa y activista, Madam C.J. Walker salió de la pobreza  para convertirse en una de las mujeres afroamericanas más ricas de su tiempo. Ella utilizó, además, su posición, para abogar y luchar por el avance de los afroamericanos y contribuyó decisivamente a poner fin a su linchamiento.

Nacida como Sarah Breedlove el 23 de diciembre de 1867, en una plantación en Delta, Louisiana, fue una de los seis hijos de Owen y Minerva Anderson Breedlove, antiguos esclavos convertidos en aparceros después de la Guerra Civil. Huérfana a los siete años, Walker vivía con su hermana mayor, Louvenia, y las dos trabajaban en los campos de algodón. En parte para escapar de su abusivo cuñado, a los 14 años Walker se casó con Moses McWilliams. Cuando su esposo murió, en 1887, ella se convirtió en madre soltera de la hija de dos años, Lelia (más tarde conocida como A’Lelia).

Buscando salir de la pobreza, en 1889, Walker se mudó a St. Louis, Missouri, ciudad en donde sus cuatro hermanos trabajaban en el oficio de barberos. Allí, asimismo, trabajó como lavandera y cocinera. 

Se unió a la Iglesia Metodista Episcopal Africana, donde conoció diversos líderes, hombres y mujeres negros, cuya educación y éxito también la inspiraron. En 1894, se casó con John Davis, pero el matrimonio fue muy problemático y la pareja se divorció más tarde.

Luchando financieramente, enfrentándose a la pérdida de cabello y sintiendo la tensión en su cuerpo de años de trabajo físico, la vida de Walker dio un giro fundamental en 1904. Ese año, no solo comenzó a usar «The Great Wonderful Hair Grower» de la empresaria afroamericana Annie Turbo Malone, un magnífico producto para el pelo, sino que se unió también al equipo de agentes de ventas de mujeres negras de Malone. 

Un año más tarde, Walker se mudó a Denver, Colorado, donde se casó con el publicista Charles Joseph Walker, y se rebautizó a sí misma «Señora CJ Walker» y con solo $ 1.25, lanzó su propia línea de productos para el cabello para mujeres afroamericanas, «Madam Walker’s Wonderful Hair Grower».

Inicialmente, el esposo de CJ Walker la  ayudó con la publicidad y el establecimiento y promoción del negocio mediante pedidos por correo. Después de que la pareja se divorciara, en 1910, se mudó a Indianápolis y construyó la fábrica Walker Manufacturing Company. Defensora de la independencia económica de las mujeres negras, abrió programas de capacitación en el «Sistema Walker» para su red nacional de agentes de ventas con licencia, que obtuvieron cuantiosas comisiones y beneficios. Finalmente, CJ Walker empleó a 40,000 mujeres y hombres afroamericanos en los Estados Unidos, América Central y el Caribe. También fundó la Asociación Nacional de Fabricantes de Cosméticos Negros en 1917.

El negocio de Walker creció rápidamente, con ventas que superaron los  500,000 dólares en el último año de su vida. Su valor total superó el millón de dólares, una cantidad absolutamente impensable en la época y adquirió una mansión en Irvington, Nueva York , llamada «Villa Lewaro», y también propiedades en Harlem, Chicago, Pittsburgh y St. Louis.

A medida que aumentaba su riqueza, también aumentaba su labor y alcance filantrópico y político. Walker contribuyó a la YMCA, cubriendo la matrícula para seis estudiantes afroamericanos en el Instituto Tuskegee y fue tremendamente activa en el movimiento contra el linchamiento, donando  5,000 dólares para los esfuerzos de la NAACP. Justo antes de morir de insuficiencia renal, Walker revisó su testamento, legando dos tercios de las ganancias netas futuras a la caridad, así como miles de dólares a varias instituciones benéficas y escuelas.

Self-Made no es, como podría haber sido, un documental, sino que es una serie de entretenimiento que muestra lo difícil que era para una mujer negra, y más viniendo de la pobreza, iniciar un negocio y convertirlo en un éxito. Un excelente trabajo de Octavia Spencer al retratar el coraje y la tenacidad de Madame Walker. No te lo puedes perder.