Hablar de Susana Bokobo es hablar de una abogada internacional que ha ejercido su profesión en diferentes empresas multinacionales privadas y en estamentos públicos como el Instituto de Estudios Fiscales o el Ministerio de Justicia. Además de los múltiples cargos que ocupa en distintos estamentos financieros y legales, Susana ha sido premiada por Harvard’s Real Colegio Complutense y Repsol con el “Prize for innovation in the Economic and Tax Department”.

Además, Susana desarrolla su talento a través de la escritura y los libros. Ha publicado dos novelas. En el año 2015, “La siesta del limón”, con el que obtuvo mención especial en el North Texas Book Award en 2017 y, recientemente, su  segunda parte “El despertar del limón”. 

En la actualidad ha creado, junto con un grupo de artistas emergentes, una plataforma de arte y cultura denominada Bokobo Art. Sin duda estamos ante una mujer comprometida, emprendedora y que representa el talento en todas sus facetas. 

P.-Empecemos por la abogacía. Cada vez más, las relaciones empresariales se apoyan y crecen a través de los departamentos jurídicos de las compañías. ¿Cómo ha evolucionado la figura del abogado internacional dentro de las empresas? ¿Cuál será su evolución en un medio plazo?

R.-  Dentro de la abogacía mi especialidad son los impuestos, el tributario. La profesión no tiene nada que ver con mis inicios hace más de veinticinco años. La fiscalidad internacional era casi un espejismo. Hoy es el día a día porque las empresas grandes o pequeñas están globalizadas en mayor o menor medida. Se ha pasado de un trabajo reactivo, es decir, actúas cuando ya está toda la operación realizada o cuando aparece la Inspección, a un trabajo totalmente proactivo, acompañando desde el principio de las operaciones, incluso haciendo propuestas, e intentando establecer relaciones cooperativas con las Administraciones Tributarias de los países y con otras empresas. En mi opinión, la evolución a medio plazo va en esa línea que acabo de apuntar, añadiéndose una función de reporte y transparencia muy importante.

 

P.- “La siesta del limón” y “El despertar del limón, son sus novelas publicadas hasta ahora. ¿Qué la llevo a escribir? ¿Tiene la intención de seguir contando a sus lectores la “evolución del limón” o piensa también en otros temas?

R.- Me ha llevado a escribir una necesidad vital que he tenido siempre de comunicar y de contar historias. Escribir -publicar- te hace llegar a más personas. Quiero comunicar una realidad que pocas veces se cuenta pero que existe y hay que visibilizar, porque hay pocos modelos para los jóvenes, y no tan jóvenes: en mis novelas hay y habrá negros, mestizos, mezclas, y clase media. Esa es otra versión de la realidad que hay que contar.  En cuanto a la “evolución del limón” – por cierto, me encanta la expresión – creo que ya está cerrado, pero nunca se sabe. Estoy ahora con un libro de relatos cortos. Espero terminarlo este año.

 

P.-  Bokoko, su apellido, es también el nombre de su nueva plataforma de emprendimiento, Bokobo Art. Bokobo significa creatividad. ¿Por qué y para qué este proyecto? ¿Qué objetivos tiene?

R.- El proyecto surge de un problema, que casi se ha hecho un dogma de fe, que es que los artistas, los creativos, no pueden vivir de su trabajo, de su arte. Yo misma lo estoy sufriendo y eso fue lo que me llevó a hablar con otros creativos y a crear una comunidad de personas de todas partes del mundo que nos ayudamos, nos apoyamos, compartimos nuestras habilidades, nuestros contactos, nuestra energía para ofrecer al mundo nuestro trabajo. 

El proyecto también surge de otro problema, y es, la libertad “aparente” que se respira en internet y que hemos visto que está manipulada o se puede manipular.

Bokobo.art es una plataforma donde cabe todo tipo de creatividad: pintura, escultura, pero también, diseño, dibujo, fotografía, vídeo, performance… todo aquello que sea original. Ahora estamos en fase de búsqueda de financiación para que podamos mejorarla y ampliarla para que acoja audio y vídeo sin problema.

Si bien es una plataforma digital para poder llegar al mayor número de personas, lo que nos distingue, además, es que organizamos, y queremos organizar, muchas actividades “offline”, porque el arte, la creatividad, hay que tocarla, olerla, sentirla. Y los lazos con las personas se hacen y crecen más en vivo y en directo.

Invito a todos los que crean en la cultura como camino hacia la libertad y, por qué no, hacia el ocio consciente, a que se hagan miembros, que se suscriban y apoyen esta iniciativa. Hay muchas ventajas asociadas, pero la más importante es colaborar con la continuidad de un trabajo que es absolutamente necesario para la salud del mundo.

 

P.- Arte y cultura y artistas emergentes, una combinación perfecta para dar voz a nuevos talentos ¿queda mucho por hacer en la cultura española para poner en un primer plano nuevas formas de expresión? 

R.- En mi opinión, hay mucha aversión al riesgo. Estoy generalizando, es cierto, porque los que ya están en nuestra plataforma y los que la están apoyando indican todo lo contrario. Sin embargo, mi impresión es que se deja demasiado en manos de la Administración que sea, se esperan subvenciones como si fueran la única vía de hacer cosas. 

Mi experiencia, de los numerosos viajes que he realizado, es que hay muchas oportunidades. Hay que saber buscarlas, cultivarlas y continuar siempre adelante, sin desanimarse. Por eso es tan importante estar apoyado por una comunidad, un grupo de personas que te animan, te alientan a seguir y entre los que no eres un extraterrestre. En España hay muchísima creatividad, mucha efervescencia que muchas veces se apaga o se va a otros lugares. 

 

 P.- Para finalizar, díganos un sueño que no cesará en luchar por conseguir. 

R.- La búsqueda de la autenticidad, la mía y la de los demás. Estar siempre en camino hacia el yo y el nosotros, sorprende agradablemente. Y somos muchos.