Hoy tenemos el placer de conversar con Nicole Ndongala, directora de la asociación Karibu, acerca del importante papel que juega la asociación que dirige en la gestión, desarrollo y apoyo de la protección humanitaria a las personas inmigrantes tanto a nivel nacional como internacional.

P.- Karibu es un término, por su significado, que está totalmente relacionado con la labor que desempeñáis en la asociación. ¿Cómo la describirías?

R.- Karibu, Amigos del Pueblo africano, es una Asociación con fines humanitarios, sin ánimo de lucro, sin inspiración política, ideológica o religiosa. Karibu es una palabra en lengua swahili que significa bienvenido, y define perfectamente el espíritu que marca la labor de cuantos trabajamos aquí. “La Bienvenida» es algo que se prioriza. Es esperanzados llegar a una tierra desconocida, encontrarte perdido, haber pasado situaciones límites y encontrar un mano amiga, un rayo de luz. La ideología y los objetivos de la Asociación se basan en esto y su lema «amigos del Pueblo africano» se constata y se amplía a diario. Los rasgos afectivos de las personas africanas crean vínculos y nace un gran interés a nivel personal de los retos que se plantean. Es algo más que un acompañamiento.

P.- ¿En qué momento decidisteis emprender este proyecto? ¿Por qué?

R.- La Asociación fue creada por un grupo de personas vinculadas con el continente africano por diversas razones que vivieron muy de cerca la llegada de los primeros africanos en Madrid a finales de los 80. Fueron testigos de la incapacidad de esta ciudad para afrontar este nuevo y desconocido fenómeno de la inmigración. Esta actitud condujo a graves situaciones de marginación que desembocaron en los lamentables sucesos de 1990, cuando grupos de subsaharianos se instalaron en los bajos de la Plaza de España y en las naves de Méndez Álvaro por carecer de un lugar dónde vivir. A partir de ese momento el Padre Antonio Díaz de Freijo, como director, y un grupo de amigos, se movilizaron para asumir la tarea de ayudar a aquellas personas que llegaban con lo puesto. El 14 de enero de 1991 se constituyó como Asociación. Será más tarde, en el año 1995, cuando Karibu pasa a ser declarada Entidad de Utilidad Pública. Karibu se ha ido convirtiendo en un referente, el lugar dónde son acogidos los inmigrantes procedentes de ese gran continente africano del que nos separan tan solo unos Kilómetros.

P.- Muchas veces es difícil saber de la existencia de este tipo de iniciativas y tomar conciencia. ¿Por qué es tan importante ofrecer apoyo a las personas migrantes?

R.- Es absolutamente necesario, urgente. Yo diría que, de no hacerlo estaríamos colaborando con la violación sistemática de los derechos humanos. Vivimos en un tiempo que nos ha llevado a un estilo de vida de bienestar, de lo buscar lo fácil, lo superfluo, el consumismo, una «felicidad» basada en el YO. La presión y el ambiente social han situado, durante décadas, esos objetivos como prioritarios o deseables para cualquier persona. «Este escaparate», es deseado y atrae a muchas personas que en sus países ven que no pueden alcanzar sus objetivos, ni salir de situaciones difíciles por falta de estructuras económicas y sociales de países cuyos gobiernos corruptos no les permiten salir de la pobreza y tener perspectiva de futuro y, como salida, se plantean la migración, ir a buscar una vida más segura y mejor. Encontrarte perdido con expectativas truncadas es difícil de asumir. Sólo encontrando apoyos se pueden ir dando pasos hacia la mejora y la integración social.

P.- ¿Cómo es el día a día de la asociación?

R.- Karibu es un centro en el que trabajadores y numerosos voluntarios trabajan por la integración de estas personas, ofreciendo una protección humanitaria integral que abarca todos los aspectos de la vida diaria, atendiendo las necesidades que se les plantean. Karibu se ha convertido en una gran casa para los inmigrantes que llegan y para algunos también que han conseguido establecerse y están en un proceso de adaptación e integración. El día a día de la Asociación es un sin parar. Se atienden desde las necesidades básicas de alimentación a diferentes ayudas de vivienda y pisos de acogida, se hace acompañamiento en diferentes procesos (laboral, formación, jurídico, promoción, salud, denuncias). Nuestro objetivo es afrontar, en el ámbito de la Ayuda Humanitaria y de la Integración, las necesidades de los inmigrantes y refugiados más desprotegidos y reivindicar el reconocimiento de la aportación de los inmigrantes al bienestar de esta sociedad. Y también apoyar actividades de desarrollo en los países de origen.

P.- Promovéis iniciativas relacionados con la formación, talleres y actividades ¿Qué beneficios adquieren quiénes participan en ellos?

R.- Este es un aspecto importante de Karibu, ir más allá de actividades asistenciales. Y por ello potenciamos la formación, promoción e inserción de las personas. En el caso de las mujeres, la parte de la población más desfavorecida, se cuenta con el Centro de Formación y Promoción de la Mujer y en él se dan todo tipo de cursos, desde aprendizaje del español, preparación para el empleo, cursos monográficos relativos a la salud, empoderamiento y, sobre todo, hacerlas ser protagonistas de su propia vida. Contamos también con un Centro para hombres con el objeto de impartir talleres. También fomentamos las actividades formativas externas para aquellas personas que vienen con sus estudios y quieren continuar ampliando sus conocimientos.

Los mayores beneficios son: capacitación para integrarse, crecimiento personal y vínculos interpersonales. El personal técnico y el equipo de voluntariado de la Asociación llevan a cabo esta tarea conjuntamente, elaborando itinerarios personalizados para la integración social.

P.- La situación provocada por el coronavirus ha desencadenado nuevas dificultades para los inmigrantes afincados en España. ¿Cómo habéis combatido estos problemas?

R.- Por supuesto que el covid-19 ha desencadenado, como en cualquier otro colectivo en situación de vulnerabilidad, enormes dificultades. Son momentos de incertidumbre, donde estamos llamados a actuar en la inmediatez de la gravedad de situaciones dramáticas que se presentan golpeando con más fuerza a los que «no les avala una documentación» ni prestación social. Desde el principio del Covid19 hemos activado e intensificado ayudas de emergencia a personas sin recursos. Se atendió a las familias más necesitadas, hemos acompañado con el servicio de «escucha y apoyo telefónico» a familias y personas concretas cuyas frágiles economías han sido asaltadas por la pandemia. La puerta de Karibu, ha estado y está más abierta que nunca.

Esta pandemia tendría que servirnos para hacer una reflexión de adónde nos han llevado nuestros intereses sin contar con los recursos del Planeta. Es una crisis que azota al mundo entero y será necesario tener muy presente la solidaridad y la cooperación. Hay que destacar gestos y ayudas desinteresadas de brazos y manos que han dado sus aportaciones y tiempo para llegar a los hogares que necesitaban alimentos.

P.-Además, debido al confinamiento, jóvenes vinculados a la asociación crearon un podcast ¿Cuál es el objetivo de este proyecto?

R.- Una de las consecuencias más preocupantes y duraderas de la pandemia Covid-19 es la brecha educativa. Los enormes cambios que va a sufrir el sistema educativo en España y en todo el mundo. De los 280 chicos de la Asociación Karibu (120 de 5 a 11 años y 160 de 12 a18 años), tan solo el 6% cuentan con un dispositivo electrónico en su domicilio. Creemos imprescindible lograr que estos chicos tengan las oportunidades necesarias para continuar su ciclo educativo. El objetivo de este proyecto es que cada uno de los 280 chicas y chicos de la Asociación Karibu pueda contar con un ordenador o una tablet y acceso a Internet para el próximo curso. En estos momentos, con la situación del coronavirus, los niños y niñas han sido los que más tiempo han pasado en casa sin acudir al colegio, ni relacionarse con otros de su edad. Esta realidad nos preocupa, ya que llevan muchos meses en esta situación.

P.- ¿Cómo se puede colaborar con los proyectos que realizáis?

R.- Se puede colaborar, bien como voluntario/a en algunas de las actividades que se ofrecen, o bien con una aportación económica.Si alguien lo desea puede contactar con nosotros : coordinacion@asociacionkaribu.org

P.- El tema de la migración es un aspecto que genera debate y controversia por el miedo que puede provocar lo desconocido ¿Qué libro recomendarías para concienciar acerca de este tema?

R.- En día de hoy hay muchos libros y artículos que aportan diferentes perspectivas y elementos positivos y otros que distorsionan el tema de migración. El libro que recomiendo para concienciar de este tema es: África en movimiento (migraciones internas y externas) del profesor Mbuyi Kabunda Badi. Las ideas principales desarrolladas en este libro son:

– Las migraciones africanas son más internas (interafricanas) que externas (extra africanas).

– Los emigrantes integrados por jóvenes y ejecutivos benefician tanto a los países de origen como a los países acogedores. Esta es una oportunidad tanto para África como para Europa.

– Los migrantes africanos no provienen de países pobres y no son analfabetos: generalmente provienen de países con ingresos medios y tienen un nivel de formación / educación secundaria o universitaria.

– La fuga de cerebros afecta negativamente al continente, que pierde a profesionales cuya capacitación le había costado cara al tesoro público.

– Las migraciones son un fenómeno estructural de futuro. No es un delito, sino un derecho natural para mejorar sus condiciones de vidas.

P.- ¿Qué es lo que más positivo que te ha aportado formar parte de la asociación?

R.- Me incorporé en este gran proyecto como trabajadora desde 2000. Empecé como acompañante, intérprete, mediadora intercultural, coordinadora del centro de formación y promoción de la mujer y actualmente soy directora general desde 2018.

Este proyecto cambió mi vida. Porque cuando se descubren rostros, vidas, realidades de desigualdad, que tocan tus sentimientos, cuando uno se abre a una mirada que va más allá de tus propios intereses, se empieza a descubrir situaciones que te golpean como si las estuvieras viviendo en primera persona. Entonces se empieza un camino que te hace salir de ti mismo y cada vez te abres a un proyecto al que das todo, pero se recibe mucho más, realmente se amplía tu mundo.

Karibu me ha aportado sentido a mi vida como congoleña-española en Madrid y un modo de dar cauce a mi agradecimiento por todo lo recibido en la Asociación a mi llegada a Madrid.