“Grace Jones: Camera, Disco y Estudio” será el título de la nueva exposición que se inaugurará este otoño en el Nottingham Contemporary de la artista jamaicana y que explorará su imagen y estética perfomance, así como el diseño de escenarios, la música y la moda. A caballo entre una biografía y un trabajo de estudio, la exposición, comisionada por Cédric Fauq y Olivia Aherne, presentará a Jones como una figura pionera que rompió los sistemas binarios, en ámbitos como el género, la sexualidad y la raza.

Extravagante, andrógina e instintiva son algunas de las palabras que definen a la musa, modelo, cantante, actriz y en definitiva artista que apareció en escena durante los años 70 y que se convirtió en icono de la época. Grace Jones es, probablemente, una de las modelos más icónicas de la historia.

Foto: Pinterest

Nacida en Spanish Town en 1948, sus padres se mudaron a Nueva York en busca de una vida mejor y Grace, junto a su hermano, Noel, fueron criados por sus abuelos en Jamaica hasta que, en 1965, se fueron a vivir a la Gran Manzana. Una vez ahí, Jones abandonó sus estudios y empezó su carrera como bailarina. A los 18 años fue fichado como modelo y firmó con la prestigiosa agencia Willehmina Modelling. Sin embargo, pese a tener uno de los cuerpos más bellos y estilizados del mundo, en aquel momento su físico no cumplía con los cánones de belleza americanos, por lo que decidió trasladarse a París, donde su imagen esbelta, andrógina, de hombros anchos y cabello muy corto casi rapado resultó todo un éxito.

En París, Jones se convirtió en musa del diseñador Azzedine Alaia y se codeó con parte de la élite de la moda como Yves Saint Laurent, Karl Lagerfeld o Kenzo, con sus compañeras Jerry Hall, Jessica Lange o Pat Cleveland, frecuentando los locales más modernos como Le Club Sept y fue retratada por los objetivos de fotógrafos de la talla de Helmut Newton, Guy Bourdin, Hans Feurer o Jean Paul Goude, quien se convertiría en su marido y padre de su único hijo.

Foto: Pinterest/ Grace y Azzedine AlaIa

De vuelta a los EE.UU., su estatura y androginia la convirtieron en un símbolo del Nueva York más underground. Asidua de Studio 54, no era raro verla junto al artista pop Andy Warhol, uno de sus mejores amigos, Keith Haring, Antonio López o Richard Berstein entre otras celebridades.

Debutó como actriz en la película Gordon´s War e hizo varias películas, pero la más notoria fue la que coprotagonizó con Arnold Schawarzeneger, Conan el Destructor, donde interpretaba a la implacable guerrera Zula. Un año más tarde también intervino en Panorama para matar, junto con el actor sueco, Dolph Lungren, siendo la más atípica chica Bond de toda la serie protagonizada por Sean Connery en el papel de James Bond. Después, hasta el mismo año 2001 siguió actuando en diversos films.

Grace Jones fue también una gran promotora de la música disco lo que le llevó a iniciar su carrera musical y la catapultó hasta ser considerada la sucesora por derecho propio de la increíble Donna Summer. En 1977 lanzó su álbum debut, Portfolio, el primero de los tres álbumes que grabó con el legendario productor disco Tom Moulton.  Con temas memorables como I need a man que alcanzó el número uno de la revista Billboard y se convirtió en un himno gay de la época o La vie en rose, una particular versión de la canción insignia de Edtih Piaf; y, en 1981 grabó y lanzó al mundo Nightclubbing, su obra cumbre en la música. Su quinto álbum al que pertenece uno de los temas que la hizo absolutamente famosa: I´ve seen that face before (Libertango) y que, además, contiene versiones estilizadas y expansivas de Vanda/Young, Bill Whiters, Ástor Piazzolla, David Bowie e Iggy Pop o Sting y cuya mítica portada fotografiada por Jean- Paul Goude es todo un referente artístico.

Foto: Pinterest/ Nightclubbing

Más tarde hizo incursiones en el soul y reggae, con tema triunfal como fue Nipple to the Bottle. Su último gran éxito musical lo alcanzó en 1985, con Slave to the Rhythm, tema con el que volvió, después de algunos años, a alcanzar el número 1 del Billboard.  Luego Jones siguió actuando, tanto en USA como en Inglaterra, en conciertos como los ya míticos de la Isla de Wight hasta 2008, año de su última grabación como cantante, Hurricane.

Pero Grace Jones no se rinde y a sus 72 años sigue siendo uno de los grandes iconos de la moda y la música pop. Una auténtica leyenda viva.

Todo ese poderío quedará reflejado en la próxima exposición, “Grace Jones: Camera, Disco, Studio” que repasa la imagen afrofuturista de la cantante destacando su extravagante personalidad, su sensual voz y su subversiva presencia en el escenario, a través de los trabajos de Andy Warhol, Jean-Michel Basquiat, Lynn Goldsmiths, Roland Barthes, ACT UP, Robert Mapplethorpe o el legendario diseñador Azzedine Alaïa, entre otros. Un recorrido por la trayectoria de la cantante que revive su esencia como una de las divas más transgresora de la historia.

 

 

Grace Jones: Camera, Disco, Studio: Del 26 de septiembre de 2020 al 3 de enero de 2021, en Nottingham Contemporary.