El roce de los cuerpos es también la transmisión de la energía de las almas. El abrazo es un modo de transmitir afecto, de reconocimiento,  amor y amistad. Socialmente,  en los países latinos y mediterráneos, y en la mayoría de lugares de Europa, América y África el abrazo es, no solo un símbolo, sino un modo de saludar a las personas cercanas, tanto en el interior como en el exterior. No es así en Asia, donde en la mayoría de los países el saludo común es, normalmente, a distancia porque el saludo es fundamentalmente, una forma de mostrar respeto.  Un respeto que es también reconocimiento, pero que lleva a formas diferentes de demostración social. Una inclinación de cabeza, unas manos juntas, son el modo usual de saludar, dejando la cercanía de los cuerpos para las relaciones más íntimas entre las personas.

El abrazo es calidez, calor, fusión, entrelazamiento de espíritus, no solo de los cuerpos. La pandemia ha impuesto reglas sociales y también condicionamientos personales. El contacto podría derivar en contagio y ello está muy presente en las recomendaciones y casi imposiciones que se hacen por parte de los que están a cargo de la salud y las autoridades públicas.

No solo nos tapamos la cara… nos guardamos también las manifestaciones de amistad y cariño. Todo ha cambiado… y no sabemos realmente por cuánto tiempo. ¿Afectará la Covid-19 a este aspecto de la vida de forma provisional o más permanente? ¿Cambiaremos de costumbres de modo definitivo, dado que, posiblemente, se prolongarán el miedo y las precauciones en el contacto entre las personas? No lo sabemos… porque nadie sabe con seguridad cual va a ser la duración ni la latencia de la pandemia. Ni tampoco si pueden surgir nuevos virus. Por ello parece que, junto al cambio de modos de trabajo y ocio… se va a suceder el cambio de relaciones. De hecho, ya antes de que el Covid surgiera y se extendiera, la tecnología y las redes sociales habían establecido nuevos códigos de saludo a distancia: los likes, los emoticonosSe dibuja el afecto y se comunican sensaciones con representaciones gráficas… Es un cambio social profundo que ha venido para quedarse… pero que esperemos que no sustituya  con el tiempo a esas señas de identidad de las emociones que eran nuestros abrazos.